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No puedo vivir contigo si no creo en ti. Por favor, por favor, sigamos hablando.
No tiene caso. Tú en realidad no quieres estar conmigo.
Así que quédate con rubí. Seguramente ella te estará esperando con los brazos abiertos.
Adiós, alejandro. No, no, sonia, por favor, te lo pido.
Por favor, no te vayas. ¿cómo sabes que yo estoy aquí?
Fue una suerte que me encontrara con loreto. Él me dijo que no estabas ahí por tu voluntad.
Yo tuve tanto miedo, alejandro. Qué bueno que llegaste.
Ay, tranquila, tranquila, rubí, ya todo pasó. Espera, mi amor, quiero que sepas que...
Rubí, no te puedes quedar aquí, ese tipo es peligroso, ya lo viste. Cuando se te fue encima con ese precartes me quería morir.
No hubiera soportado que algo te pasara, alejandro. Tranquila, toma, ya todo pasó.
Ni siquiera lo pensé, te vi en peligro, me fui contra él. Rubí, ya todo está bien, vámonos.
Alejandro, lo hubiera matado por ti. Hubiera dado la vida por ti.
Yo tampoco pensé en nada más. Solo quería sacarte de ahí, vámonos.
No. Rubí.
¿estás más tranquila? ¿cómo no voy a estarlo si estoy contigo?
Rubí, aquí en el hotel no estás segura, tienes que irte a otro lugar. Llévame tú, alejandro.
Por favor, no me dejes sola, llévame a donde quieras. Rubí.
Por favor, alejandro. Me da tanto miedo pensar en lo que yago pueda hacer cuando vuelva en sí.
No puede ser, alejandro. Estoy preocupada por ti.
¿tú? Sonia, déjame explicarte.
No quiero oír tus mentiras. No sé qué estás haciendo, hijo.
Pero esto es un grave error. Papá.
Alejandro, por favor, no me dejes sola. ¿qué tal si yago viene?
Yago recibió. Yago recibió.
El médico del hotel lo está examinando. Loreto, llévate a rubí.
Sí. Llévate en un acta por lo que iba a hacer yago.
Alejandro, tú llévame de aquí. Por favor, loreto, váyase.
No nos podemos separar ahora. Déjame en paz, imbécil.
Déjame revisar. No me revises, no tengo nada.
Casco, llévate, este idiota. Señor, vámonos.
Vámonos. Adiós.
Señor, ¿qué quiere que hagamos? No, no quiero que haga nada.
Lárguense. Que se larguen y llévate a este inútil de aquí.
No te quiero volver a ver. Vamos.
¿de qué es el defensor de rubí o qué? No vine por rubí.
Vine a preguntarte por qué le mandaste flores a mi esposa. Eso no es loco.
Yo no le he mandado nada. Deja de acosar a mi mujer porque no respondo.
Yo no le mandé ninguna flor, imbécil. ¿por qué no mejor aceptas que te enteraste de que rubí quiso que te mandara flores a mi esposa?
¿por qué no pasó a pasar la noche conmigo? Eso es mentira.
Y tú lo sabes. La tenías aquí a la fuerza.
Como tú acostumbras. Ay, doctor.
Yo pensé que conocías mejor a rubí. Pero veo que eres tan ingenuo como héctor.
¿quieres una fruta? No voy a perdonarlo nunca.
Pero si no lo escuchaste. No hablaste con él.
Vi suficiente. Estaba con la estúpida de rubí.
No sabemos qué pasó. Tiene que haber una explicación.
¿qué explicación? Que no se haya venido con nosotros.
Que se haya quedado con ella. Y dijo que había dormido con él.
Y quizás después de todo tenía razón. No, sonia, espera.
Espera, ven. Tenemos que hablar.
Sonia. A través de problemas.
Por culpa de rubí. ¿y a poco se iba a levantar una denuncia en contra de yago?
Ay, ¿cómo se te ocurre? Yo no quiero más problemas con él.
De por sí ya todas las... Ven, ven, ven.
Tranquila, tranquila, tranquila. Hoy te vas a quedar en mi casa y así estamos tranquilos los dos.
A ver, ahora cuéntame desde el principio. ¿dices que alejandro llegó al hotel buscando a yago?
Sí, yo pensé que era cosa tuya. Ay, pero ¿por cómo se te ocurre que iba a dejar que él supiera que hay algo entre yago y yo?
Pues entonces no entiendo nada. ¿por qué llegó alejandro?
A ver. Unas que yo le mandé a sonia en nombre de yago.
Se las mandé para provocar un problema de celos entre ella y alejandro. ¿estás loca, prima?
¿en qué se te ocurre? Pensé que el problema sólo se iba a quedar entre ellos dos.
Jamás se me ocurrió que alejandro fuera a buscar a yago para reclamarle. Cuando vi tan agresivo a alejandro, ¿por qué me iba a ahorcar?
Sólo se me ocurrió decirle que tú estabas con yago en contra de tu voluntad. ¿o sea que alejandro se enteró por ti que yo estaba con yago?
¡es un chismoso! Ni me regañes, porque te convino.
Alejandro ocurrió a auxiliarte, enfrentó a yago por ti, te defendió, ¿no? No cabe duda que te sigue amando.
Sí. Los dos nos amamos y nos besamos, loreto.
¿hasta te besó? Entre rubí y yo no hay nada.
La tenías abrazada, alejandro. Sí.
Yo te vi. Pero no por lo que crees.
Me vas a negar que ayer pasaste la noche con ella. Me hiciste creer que estabas trabajando.
Sonia, ¿eso piensas de mí? ¿sería capaz de engañarte de ese modo?
Ya no sé qué pensar. Yo te tenía una confianza ciega, absoluta.
No estuve anoche con rubí. Pregúntale a quien quieras en el hospital.
Estuve toda la noche operando al hijo de roldán. Sonia, te estoy diciendo la verdad.
Yo fui al hotel a buscar a yago para reclamarle lo de las flores, para ponerlo en su lugar. Ahí me enteré que rubí estaba con él.
¿qué querías que hiciera? Que la dejaras hacer su vida.
Porque tenías tú que meterte. ¿te molesta que ella esté con yago?
No, porque ella tenía miedo. Alejandro, pudiste venirte conmigo, pero preferiste quedarte conmigo.
Me mató en sus brazos y me besó. Ay, rubí, qué manera de complicar las cosas.
¿y ahora qué va a pasar? A mí no me importa que haya regresado a casa con su mujercita.
Yo estoy segura que alejandro y yo estamos más unidos que nunca. Puedo pasarme toda la vida dándote explicaciones, pero está cerrada oírlas.
Sonia, no me quedé con rubí. Subí con yago para advertirle que te dejara en paz.
Y el cobarde negó haberte mandado flores. Tú me viste.
Viste cómo estaba. Me sentí humillada.
Y aún así te viniste conmigo. Eso hubiera sido darme mi lugar.
Pero claro, cómo ibas a dejar sola a rubí. Sonia.
Así no podemos seguir. Sonia, te escogí a tu lado.
Y a ti para pasar el resto de la vida juntos. No lo entiendes.
Tú y yo no vamos a poder ser felices. Mientras no te liberes de ese pasado.
Admítelo, alejandro. Así nunca vamos a poder ser felices.
Ya bájate de la nube, primor. Olvídate por un rato de alejandro y de sus besos.
Ve a ver a yago, que debe estar furioso. Y sé que lo tengo que ver, pero su edad me da mal.
Además, yo no tengo la culpa de nada. Alejandro nos interrumpió.
¿y cómo vas a disculparte del golpazo que le diste? Algo se me va a ocurrir para deshacerme de todo lo que me estorba.
No puedo vivir contigo si no creo en ti. Por favor, por favor sigamos hablando.
No tiene caso. Tú en realidad no quieres estar conmigo.
Así que quédate con rubí. Seguramente ella te estará esperando con los brazos abiertos.
Adiós, alejandro. No, no.
Sonia, por favor, te lo pido. Por favor, no te vayas.
Yo te amo, alejandro. Te amo tanto que prefiero dejarte libre.
Si tú crees que tu felicidad está con ella, a verla. No, no puedes irte ahora.
Tenemos que hablar. No hay nada más de qué hablar.
Tú ya escogiste. Estás equivocada, mi amor.
Por favor, déjame ir. Sonia.
¿te imaginas lo que está pasando entre ellos ahora? Seguro sonia está como loca reclamándole.
Es que hubieras visto su cara cuando nos vi en el hotel. Eres increíble, primor.
No puedo creer que vayas a salirte con la tuya. Siento que estoy cerca de alcanzar mi objetivo.
Quiero a alejandro para mí. Y mi plan está dando resultados.
Por suerte, tienes una buena aliada dentro de la casa. Sí, así es.
Una aliada que estoy segura que no me va a fallar. Rubí.
Tan bella como persuasiva. Me voy, maribel.
Alejandro prefiere a rubí. Prefirió quedarse con ella.
No sé qué pasó, pero estoy segura que es un malentendido. No puedes irte así.
Ya no estoy segura de que él me ame. Claro que sí, claro que te ama.
Quiero irme, por favor. No quiero estar aquí.
Bueno, está bien, pero vente a mi casa. Ahí vas a estar segura.
Sonia. Sonia no te puede decir.
Tiago es un hombre muy peligroso. Sonia.
Alejandro, no te preocupes. Sonia se va a ir a mi casa.
Muchas gracias. Mi amor por alejandro es demasiado grande como para renunciar a él.
Y él también me ama, loreto. Así que en cuanto llegue héctor, voy a apresurarlo del divorcio y me voy a casar con mi verdadero amor.
¿y no te estás olvidando de tiago? Tiago es una pieza muy importante en mi juego, así que ya veré cómo utilizarla.
Esta vez lo que te propones no es fácil. Primero, tienes que hacer las paces con tiago.
Segundo, conseguir el divorcio de héctor. Y tercero...
Quedarte con el hombre que amas, que ya es rico. Claro.
Así exactamente vas a hacerlo, loreto. Si llegas a hacer eso, vas a ser mi ídola, ruby.
Sonia, perdóname. Sé que ayer te hice daño.
Me equivoqué. ¿realmente es una equivocación?
¿o todavía sientes algo por ella? No te voy a engañar.
Tienes razón. Ruby sigue presente entre nosotros.
Te damos siempre en ser honestos. Al menos eso no ha cambiado.
Con esa misma honestidad. Te digo que no pasé la otra noche con ella.
Y que con quien quiero estar... Es contigo.
Yo no puedo, alejandro. Lo sé.
He intentado todo para cambiarlo. Pero no ha cambiado.
Ruby sigue ahí. Sonia, lo que pasó anoche fue una casualidad.
Yo no la busqué, no lo planeé. Y yo quiero pedirte que sigamos un nuevo camino juntos.