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Javier, javier, javier, ¿estás aquí? Javier, ¿te referías a javier ugarte?
¿tú me dejaste esa invitación en la cama? Así es, mi chatita hermosa, mi chatita de mi corazón.
Te voy a mostrar algo, ¿qué te parece? Mira, max, te juro que no tengo tiempo para perderlo en tus bromas.
No, pero no es ninguna broma, chatita, te lo juro. Quiero mandar hacer un vino inspirado en el amor que siento por ti.
Así como mi papá un día hizo un vino inspirado en doña rosa, así quiero hacer uno en tu honor. Tú sabes lo valioso que es el vino para mí y por eso pensé que esa era la mejor manera de mostrarte, mi amor.
Es un gran reserva de lo mejor que tenemos. Con esto te estoy demostrando que no puedo vivir un día más sin ti.
¿y esta idea de quién fue? ¿cómo que de quién, chatita?
Fue mía. Tuya.
¿no me consideras capaz de tener buenas ideas? Nunca te has destacado precisamente por hacer cosas brillantes.
Ay, chatita, pero bueno, no puedes negar que esta es una buena idea, ¿no? Ay, ¿qué quieres que te diga?
Acepto que sí, es muy original. ¿es de que dormimos juntos la otra vez?
¿la otra noche? No he dejado de pensar en ti.
Extraño tu cuerpo, tu calor, tu olor, chatita. Te extraño de verdad.
Si no me dejas volver a la casa, yo me muero. Podría pensarlo.
De verdad me extrañas. Otra cosa más que pensar en ti todo el día.
Quizás nos merecemos otra oportunidad. Por aquí.
Ay, qué pena, qué pena, qué pena. ¿no más?
¿cómo están? Buenas tardes.
Vine a mostrarle a clemente las cubas donde guardamos los gran reserva. Adelante, adelante, por favor.
Están en su casa. ¿de qué vamos a hablar, desgraciado?
Yo no tengo nada que hablar contigo. Te dije que te alejaras de antonia.
¿sí? ¿y quién me lo va a impedir?
Tú. ¿julián?
¿julián? Por favor, julián, haga caso.
No, por favor. Ya, ya.
Ya, ya. Ya, ya.
Chati, chatita. Julián, julián, no te muevas.
No hables, no hables. No te muevas, no te muevas.
Clemente, ¿cómo está? ¿papá?
¿cómo está? Está muy mal y la ambulancia que no llega.
Ve a ver qué pasa. Clemente, clemente, abre los ojos, por favor.
Reacciona, clemente. ¿qué pasa con la ambulancia?
¿qué fue lo que pasó? Tu papá y yo estábamos juntos.
Cuando escuchamos gritos, fue a ver qué pasaba y de pronto escuché el golpe. Y la ambulancia, ¿por qué no llega?
Oh, dios, ¿cómo está? ¿pero qué estaban haciendo en la pasarela?
Eso no importa. Clemente no reacciona, tomás.
Julián, julián. Por favor, virginia, ayúdame.
Clemente no reacciona. No, no, no, no hay que moverlo.
Puede tener una fractura. Es mejor dejarlo así.
Cuéntame. ¿qué tienes con bernabé?
¿de verdad quieres que te diga qué tengo con él? Te lo voy a decir siempre y cuando tú me digas qué tienes con mariano.
Mira, cuando hablas de él, hay algo en tu mirada que te delata. Bueno, no puedo negar que es un hombre muy atractivo, pero nada más.
Entre nosotros no pasó nada. Ay, no te creo.
Ya, cuéntame, estamos sin confianza. En serio, no pasó nada, pero no puedo dejar de pensar en él.
Digo, no sé por qué te estoy contando esto. Ay, yo sí sé.
Si no puedes dejar de pensar en él es porque te enamoraste. ¿pero y tomás?
Tomás es otra cosa. Cuando llegué a montealegre me trató muy bien.
Teníamos intereses en común, me hacía sentir querida. En cambio, mariano siempre fue duro y distante conmigo.
Llegué a pensar que no me soportaba. Del odio al amor solo hay un paso.
Tal vez, pero a veces ese paso es un abismo imposible de cruzar. Hay un collar de perlas.
¿de dónde lo sacaste? ¿te gusta?
Sí. Era de mi abuela.
Ay, se te ve muy bien. Gracias, pero no me lo voy a quedar.
Se lo voy a dar a lucero para que lo use el día de su boda. ¿le vas a regalar el collar de tu abuela a la mujer que se casa?
¿hasta con el hombre del que estás enamorada? Ángela, estás loca.
Nunca conocí a mi abuela, amparo. Llegué a montealegre el día que falleció.
Quería saber más de ella, de su mundo, de cómo vivía. Y fue entonces cuando lucero me dio su diario para que pudiera entender su historia.
Este collar lo tenía mi mamá guardado. Y justo hoy, antes de que lo viera, leí en el diario que mi abuela le hubiera gustado que lucero lo usara el día que se casara.
Le dije a mi mamá que no quería. Demasiada coincidencia, ¿no?
Es como si me estuviera pidiendo que se lo entregara. Ay, no sé, ángela.
Ay, yo sé que suena muy loco, pero creo que a través de lo que mi abuela escribió en su diario hemos establecido una conexión, algo mágico. Es como si lo hubiera conocido de toda la vida.
Bueno, ya hablé mucho de mí. Ahora te toca a ti.
¿qué hay entre tú y bernabé? ¿por qué cada que los veo juntos lo agredes y lo tratas tan mal?
A mí me parece un tipo agradable. ¿por qué te incomoda tanto?
Está enamorado de mí. Cuando llegué a montealegre, bernabé me recibió.
Ajá. Él pensó que yo era la chica contratada para representar a villa sarmiento en lo de la reina de la vendimia.
Él nunca imaginó que yo era la prometida de su papá. ¿y no se lo aclaraste?
No, es que yo tampoco me di cuenta del error. Hasta que apareció juan y me presentó como su prometida.
No lo puedo creer. ¿el hijo del hombre con el que ibas a casarte enamorado de ti?
Qué horror. ¿por eso te fuiste de montealegre?
Sí, es que bernabé no dejaba de insistir en que dejara a juan para que me fuera con él. Y al final, las dos salimos corriendo de montealegre.
¿y qué vas a hacer? Ah, ¿para qué te pregunto si ni yo sé qué voy a hacer?
No sabes, pero ahí vas, ahí vas, directo a la boca del lobo. Es que, ángela, solo a ti se te ocurre darle el collar de tu abuela a la mujer que se casa con el hombre que amas.
Y hablando de eso, ¿tú qué sientes por bernabé? Hija, queremos hablar contigo.
Hija, me he portado tan mal contigo, has pasado tan mal todo este tiempo, han necesitado tanta ayuda y yo no he estado a tu lado. Es que nunca estoy cuando los demás me necesitan.
Mamá, tú también has tenido problemas. Pero soy tu madre y mi deber es velar por el bienestar de mis hijos.
No he sido una buena madre tampoco una buena persona. Hija, estás deprimida.
Los errores que he cometido se me están viniendo en contra, me están pasando la factura. Todos cometemos errores.
Nadie nos enseña cómo llevar una familia. Lo importante es saber reconocer cuando uno se equivoca para arreglar las cosas a tiempo.
Antonia y max se fueron de la casa. Cada día reconozco menos a tomás y pablo es un completo desconocido para mí.
No puede ser normal que una madre esté tan alejada de su propia familia. ¿y qué piensas hacer con mi papá?
¿vas a recibirlo de nuevo aquí en la casa?