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Ni el tiempo ni la distancia sirvieron de nada. Verónica, yo nunca te olvidé.
Señor don olivo, ¿es todo bien? No, sanabria, no.
Nada está bien, nada. Esta boda fue un error, un grave error.
Perdón, ¿a qué se refiere, señor? ¿viste a la mujer que está con navarro?
¿la viste? Sí.
Sí, bien. Se hace llamar consuelo, pero su verdadero nombre es verónica arrellano.
Arrellano, quiero que me averigües todo, absolutamente todo sobre ella, todo. Me encargo de inmediato, señora.
Acompáñame. Claro.
Sé que mi esposo ya les dio las gracias, pero también quiero sumar unas palabras, porque el día de hoy no solamente estamos celebrando el amor, sino la suerte de compartirlo con gente tan especial. Por ejemplo, joaquín navarro, mi gran amigo, compañero de trabajo de tantos años, que el día de hoy viene acompañado de una mujer maravillosa, la adorable consuelo.
Ay, qué bella historia la suya. Es un bello ejemplo de cómo el amor puede surgir en las circunstancias y los lugares más inesperados, incluso entre un jefe y su empleada doméstica.
Inspirador que el amor no impide las diferencias. Tienes razón, casandra, mucha razón.
El amor no entiende de clases ni de puestos. Y yo amo profundamente a esta gran mujer.
Por eso, brindo por el amor sin jerarquías. ¡salud!
Creí que nunca más iba a volver a verte. No sé qué decirte.
¿podrías empezar por explicarme por qué la verdad es que no entiendo nada? Todos creen que te llamas consuelo y que eres una empleada doméstica.
¿por qué te cambiaste el nombre? No tengo por qué darte explicaciones.
Han pasado 18 años, mario. Tú y yo solo somos un par de desconocidos.
Nada más. No, no, no, no, verónica, no.
Ni el tiempo ni la distancia sirvieron de nada. Verónica, yo nunca te olvidé.
Nunca. Por favor, no me digas esas cosas.
Y no te permito que me mires así. No te lo permito.
Sigues igual de hermosa. Esa mirada, con esa voz.
Dios mío, te acabas de casar. Regresa con tu esposa.
¿casandra? Sí.
Te voy a estar buscando. Sí, me acabo de casar.
Pero si hubiera sabido que te volvería a encontrar, no me habría casado con ella. Basta, ya.
Deja de decirme. Deja de decir eso.
¿quieres dejar de ser absurdo, por favor? ¿absurdo?
Sí. Verónica, creí que habías muerto.
Tu papá me aseguró que te habían enterrado junto a la tumba de tu madre. Lo que me tiene mal es el brindis de casandra.
Sus indirectos fueron horribles. Solo lo dijo para humillar a consuelo delante de todos.
Y eso no se va a ir. Ella y mi padrino por fin están juntos, sin esconderse.
Y casandra los expone así, como si el amor que se tienen no valiera nada. Estuvo mal, no te lo discuto.
Pero no creo que algo así derrumba consuelo. Esa mujer es muy fuerte, vale.
Tiene una paz como si hubiera pasado por todo y aún así siguiera de pie. Sí.
A veces siento que hay algo más detrás de esa fuerza, como si guardara un dolor, una historia que no terminara de contar. Todos tenemos algo que nos guardamos, pero yo creo que el mismo amor que nos guardamos, lo importante es lo que sí decimos.
Por ejemplo, joaquín. ¿joaquín?
La adora. Y ya lo dijo frente a todos sin importarle nada.
Y tú y tus hermanos la quieren como si fuera parte de la familia. Eso vale más que mil comentarios venenosos.
Ojalá ella también lo sienta así. Porque la vi como triste, preocupada.
Entonces habrá que recordarle que no está sola. Ojalá.
Y tú eres la mejor persona para hacerlo. Toma, joaquín, para que brindemos.
Eso que dijiste frente a todos, ¿qué? Te lo juro que me salió del alma.
Yo no quise incomodar a nadie. ¿qué buscabas?
¿hacerme sentir mal? ¿herir a consuelo?
Por dios, no es tan importante. Lo que sí te digo una cosa, si vas a salir con una mujer como consuelo, es mejor que te vayas acostumbrando a los comentarios, a las miradas, a los murmullos de la gente, porque en nuestro círculo, joaquín, no es bien visto que un hombre como tú esté saliendo con su empleada doméstica.
No te preocupes, casandra, que sí me voy a acostumbrar. Pero no a los prejuicios, sino seguir admirando a la mujer que amo.
Porque consuelo es mucho más que una simple empleada doméstica. Sigue disfrutando tu fiesta, casandra.
La mereces. ¿y ese milagro que vale te dejó solito?
Fue a buscar a consuelo. Se quedó preocupada por ella.
Ah, el brindis de casandra, me imagino. Sí.
Nada que ver con lo que dijo, ¿no? En el caso.
¿y tú? ¿cómo te sientes con tu nueva madrastra?
Pues a mí me cae de maravilla. Pero lo importante es que a mi papá le guste.
¿no crees? Bueno, viéndolos juntos no hacen tan mal la pareja.
Oye, no hemos podido hablar desde lo de tu papá. ¿cómo te sientes?
Ahí voy un día a la vez. Me enfoco en las motos y vale ha sido un gran apoyo.
Está superfuerte, ¿no? Que ella esté tan enamorada de ti, sabiendo que tú eres el hijo del hombre que mató a sus padres.
No lo digas así, rebeca. Ay, perdón.
No, sorry, sorry. Yo no quise sonar tan dura, pero no sé.
Mira, yo pensé que eso podría terminar separándolos. Pues ya ves que no.
Nuestro amor es más fuerte que todo. Pues ojalá que siga así.
Porque hay cosas que no se pueden borrar y pesan toda la vida en azar. Rebeca, ¿por eso te cambiaste de nombre?
¿para desaparecer? Le hiciste creer a tu padre que habías muerto.
No digas locuras. No le hice creer nada a nadie.
No tengo idea por qué mi papá te haya dicho esa mentira. Quizá porque no quería que me buscaras, a lo mejor.
Sí, sí. Aurelio nunca tuvo la mejor impresión de mí.
Ni tus papás de mí. Fueron ellos los que nos separaron.
Ellos. Yo sé.
Sí. Pero aún así no entiendo nada, verónica.
¿qué pasó en tu vida para que... Para que terminaras trabajando como una empleada doméstica?
¿qué pasó? Tú eras una mujer con sueños, con ambiciones.
Todavía sigo siendo una mujer con sueños y con ambiciones. Este trabajo es tan digno como cualquier otro.
Yo no tengo que demostrarle nada a nadie. Por lo que veo, a ti te ha ido muy bien.
Felicidades. Bueno, sí.
Soy un hombre exitoso. Muy bien.
Pero eso no significa que sea feliz. Enviudé hace muchos años.
Tengo una hija. Rebeca.
¿y ahora te volviste a casar? Así es, con casandra.
Pero no me preguntes si fue amor. Esta noche me di cuenta que...
Que no sé lo que es eso sin ti. Aurelio, por dios, no digas eso.
¿qué más fue de ti todos estos años? Veo que estás con joaquín.
Sí. ¿tienes hijos?
¿eres madre? ¿consuelo?
Sí. ¿qué hago?