5 errores que cometemos como padres y que marcan para siempre a nuestros hijos

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La psicóloga María Amelia Aguilar expone algunas acciones que pueden ser perjudiciales para los niños y adolescentes en el futuro

Los seres humanos estamos guiados por el ejemplo de las demás personas. Los niños y jóvenes de ahora toman ejemplos de sus padres, maestros, compañeros, amigos, jefes, influencers, de las películas o series que ven, de los libros.

Claro que hay ejemplos buenos y ejemplos no tan buenos, pero lo que es una realidad es que los jóvenes tienen la costumbre de reproducir lo que ven, y eso por una parte está muy bien, porque les ayuda a ir formando su personalidad y van aprendiendo lo que sí les queda y lo que no, pero cuando se trata de criar a los hijos, necesitamos tener cuidado, porque todo lo que absorben no necesariamente es lo que queremos que aprendan.

Ya que somos los padres de familia, les comparto algunos errores que cometemos y que traen consecuencias muy graves en la vida adulta de nuestros hijos.

1. Ausencia de señales amorosas hacia ellos
¿Qué ocurre cuando un niño no siente amor por parte de sus padres? Le pega directamente a su autoestima, ya que no siente amor hacia sí mismo. Como consecuencia de esto, podemos ver a adultos que se hacen muchas cirugías plásticas para intentar constantemente transformarse o se convierten en padres que solo ven por sus hijos, convirtiéndose en sobreprotectores y eso puede provocar que sus hijos no sean felices.

2. Tomar decisiones constantes en la vida de tu hijo
Lo principal es que tus hijos tengan voz y voto en su vida y que tengan herramientas para ellos solos poder resolver problemas. La incapacidad de tomar decisiones por ellos mismos traerá como consecuencia una persona que siempre espera que alguien reaccione o decida por ella y esto es un peligro para la vida, ya que el día que tenga que tomar decisiones importantes, probablemente lo hará mal.

3. Pelearse constantemente en familia
Si tu casa es un campo de batalla entre tu pareja y tú, lo que estás sembrando en tus hijos es que vivir así está bien, o también pueden pensar que es por su culpa que ustedes pelean. Entonces, es probable que cuando ellos sean adultos huyan de sus problemas o que se conviertan en adultos agresivos.

4. Desvalorización de los sentimientos de un niño
Muchas veces los niños se entristecen por cosas que para los adultos son tonterías y estos reaccionan diciendo “no llores”, “no pasó nada” o “no te enojes”. El problema de no validar las emociones trae como consecuencia que sean adultos que no pueden demostrar sus emociones y anular su ira hasta el momento que explote como olla exprés.

5. Exigirle a un niño algo que imposible
Los niños confían en los adultos, sobre todo en sus padres, al grado de querer cumplir con sus exigencias aunque estén fuera de su capacidad. De aquí deriva el síndrome del buen estudiante, que siempre va a estar buscando el éxito, y si no encuentra un buen resultado se va a considerar un perdedor.

Recuerda: EL NIÑO REFLEJA LO QUE VIVE EN CASA CON SUS PADRES.