
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
¿quieres quesadillas? Son demasiadas, ¿no?
Pues tengo hambre. No, pues si sigues así te vas a poner como una cerdita.
Ay, mamá. ¿mita, no te cansas de decirme cosas así?
Ay, pero si lo hago por tu bien, hija. Hoy te viene el ensayo y la verdad es que a antonella se le está haciendo un cuerpazo y a ti lo único que te está creciendo es la pancita.
Y bueno, ¿tú dónde te metiste después del ensayo, mamá? Porque te tardaste muchísimo en salir.
Pasé al baño a refrescarme un poco porque estaba muy sudada. ¿al baño?
Sí. Hola, pa.
Te hiciste quesadillas, qué rico. ¿quieres una?
Mi mamá dice que tres son muchas para mí. Ay.
¿y qué tal su día? Pues con la novedad de que mi mamá ahora es coreógrafa del equipo.
Ay, pero no lo tienes que decir así de molestita. Sí.
Mira, los pasos que tenían estaban espaldados. Son tontosos.
Después nos vamos a concentrar en tu rutina. Ya pensé en unos pasos muy padres.
A ver, mamá, los pasos estaban bien. Sí, no tenías por qué meterte.
Ay, no intenses, hija. Si no es para tanto.
Y la verdad me voy a mi círculo de lectura con las vecinas. Ahí sigan comiendo.
Mira, está buenísima la salsa. Estás muy enojada con tu mamá, ¿verdad?
Pero ya no importa, pa. Debes de tratar de entenderla, hija.
Te juro, trato, pa. Pero es que de verdad...
O sea, ¿por qué se tiene que meter en todo? O sea, la escuela es mi mundo y las porras son mi espacio.
No tiene por qué estar ahí. Te entiendo.
Voy a tratar de hablar con ella. Pero es que creo que ella piensa que le hizo falta vivir y experimentar algunas cosas.
Teníamos 16 años cuando te tuvimos. Pues sí, pa, pero es que a veces...
A veces siento que exploto, de verdad. No soporto que se mienta.
La tengo encima de mí con las calificaciones. Con la comida, en la escuela, en todo.
O sea, en todo se mete, pa. De verdad, yo ya no puedo.
Solo te pido que le tengas un poco de paciencia. No, pa.
Es que, mira, ella quiere que yo sea como antonella y jamás voy a ser como ella. Mira, anto tiene muchísimo dinero y antonella es mejor que yo en todo.
No. Ella no es mejor que tú.
Que te quede claro. Es una chica muy valiosa, pero que tengan dinero no la hace mejor que tú.
No compitas con ella. Es lo peor que puedes hacer, hija.
Si tan solo mi mamá pensara así, yo creo que lo mejor va a ser que me salga de las porras. Así mi mamá ya no me va a estar diciendo que lo hago mal o así.
Lo que decidas está bien, hija. Yo te apoyo en todo.
Bueno, ¿te gustó el entrenamiento? Me encantó.
Bueno, ya bájate porque tengo que llegar a mi casa. No, no, no, espérate un ratito más, por favor.
No, no, no, mañana seguimos goloso. ¿segura?
Sí. ¿segura, eh?
Sí. Bájate ya.
Mira, ya lo estuve pensando y creo que sí es lo mejor que me salga de porras. Así tú no te la pasas molestándome y yo invierto esas horas en estudiar para mi examen de matemáticas.
Pero ¿cómo es posible que te salgas del equipo? ¿qué van a decir los demás, eh?
¿qué importa lo que digan los demás? ¿por qué no tratas de entender las razones que te da tu hija?
¿no entiendes que es mucha presión para ella que tú seas la coreógrafa? Lo hice por ayudarla, para que gane la competencia.
Por favor, mamá, tú nada más lo estás haciendo para lucirte a ti. Lo que menos te importa es que yo pierda o gane.
Ay, eso no es cierto, ¿eh? No, no, claro que es cierto, mamá.
Y, aparte, no creas que no me he dado cuenta cómo le coqueteas a mis compañeros. No digas tonterías.
No, es que no son tonterías, mamá, y lo sabes perfectamente. Y, mira, ¿sabes qué?
Yo ya mejor me voy, ¿sí? Porque ya no he de tardar en llegar.
Sí, transporte. Te pido que cambies tu comportamiento.
Estás perjudicando a ana pau. No seas ridículo.
Yo solo quiero ser su amiga. No eres su amiga.
Eres su mamá. Ya deja de sentirte como una adolescente.
Y, sobre todo, ya deja de compararla con antonella, que eso no le sirve ni a ella ni a ti. No entiendes nada, ¿verdad?
Porque eres un mediocre, un perdedor. Tú no entiendes nada.
¡no sabes cuánto te odio! Me gusta más este.
Es que este, así como el escote, está muy bien. Está padrísimo.
Hola. ¿qué ven?
Hola. Estamos haciendo vestidos para nuestras fiestas de 15 años.
¿ah, sí? ¿y va a ser con chambelanes y todo?
Sí, obviamente. Tú podrías ser mi chambelán, ¿no?
Digo, estaría increíble. Así que mejor vete comprando un esmoquin.
Ok, pues yo me apunto para chambelán de las dos, sin problema. ¿de las dos?
Bueno, más bien de ana pau, porque, pues, yo ya tengo mis chambelanes. Más bien.
¿y ahora qué le pasó a tu amiga? Ay, ¿en serio que no te das cuenta?
¡le encanta! Y tú de mensa diciendo que chambelán de las dos.
Mira, a mí la neta no me late. No, pues, ya sé que no te late.
Te gusta su mamá. Pero, neta, eso no está bien, esteban.
Sí. ¡hola, hola!
Hola, esteban. Voy por ana pau.
¡pero nosotros! Qué bueno que le hiciste recapacitar.
Y así nos vemos al rato, ¿no? ¿qué te pasa?
Estoy aquí solo para verte, ¿no entiendes? Ya te dije que aquí no.
Ve a arreglar la bocina, ándale. Vamos al saco.
¡cállate, chicas! A sus posiciones.
Nos quedamos en el speed. Ándale, ana pau.
¿no? Yo ya tengo a todos mis chambelanes.
Esteban no me interesa. Es que siempre tienes que ser mejor que yo, ¿verdad?
Ay, ¿de dónde sacas eso, de verdad? Yo ya tengo a todos mis chambelanes.
¿tú crees que soy tonta? Como sabes perfectamente que esteban me encanta, ya estás y tratas de bajármelo.
¿de dónde sacas eso, ana pau? Ya te dije que esteban es solo mi amigo del club.
Eres una hipócrita. Ya, en serio, ya bájale.
Mejor hay que concentrarnos en la competencia de porras, ¿va? Ándale, ya no te enojes.
¿es en serio que no te interesa esteban? O sea, es que como viven en el mismo fraccionamiento y van en el mismo club y los dos tienen el mismo nivel socioeconómico, pues yo, yo pensé que sí te interesaba.
Ay, te lo prometo, ana pau. Yo te dije.
Además, eres mi mejor amiga y nunca te haría algo así. Las amigas no se hacen eso.
Se me hace de lo más feo bajarse a los novios. Me lo juro.
¿te lo juras? Te lo juro.
¿ya nos vamos? Sí.
Soy de plano, no diste una, ¿eh? Así no vas a ganar la competencia individual.
Bueno, ¿y a ti qué, no, mamá? Sería mi fracaso, no el tuyo.
Sí, claro. Como siempre, vas a tragarte el coraje cuando antonella te gane.
Ay, mamá, es que entiende que no me da coraje. Sí, mira, antonella es mi amiga y, al contrario, me daría muchísimo gusto que ella ganara.
Ahora sí me vas a venir con tus desplantes de nobleza. Te vas a ganar y punto, ¿eh?
Así que te pones a entrenar porque yo no quiero mediocres en esta casa si ya con uno es suficiente. Bueno, a ver, mamá, ¿qué te ha hecho mi papá?
Dime qué te falta, mamá. De verdad, ya deja de molestarlo.
Me tienes harta. Pues eso me falta, fíjate, una vida.
Es solo mi amigo del club. Pues eso me falta, fíjate.
Hola, anto. ¿qué onda, esteban?
Oye, ¿qué onda contigo y la mamá de ana paula, eh? ¿qué onda de qué o qué?
Pues el otro día los vi saliendo del vestidor de mujeres y, pues, ya sabes cómo es, como que se te acerca mucho, no sé. No, no, no, para nada, solo estábamos platicando.
Es más, el vestidor se me hace un excelente lugar para platicar, ¿no crees? Tú siempre estás ahí con tus amigas.
Pues sí, pero ¿en serio no pasa nada? Tú sabes que eso le rompería el corazón a ana paula.
Tú sabes que ella muere por ti. Sí, no, no, no, para nada.
Te lo juro, ¿ok? Neta.
Oye, se me hace tarde, ya me tengo que ir. Quédate.
Tenemos que hablar. ¿y de qué quieres que hablemos, antonella?
Ya sé, me vas a decir que no te interesa esteban, ¿no? Te juro que nada que ver, ana paula.
Ay, ¿sí? Pues qué raro, ¿no?
Porque aprovechas cualquier oportunidad para acercártelo. Solamente tenía que preguntarle algo.
¿ah, sí? ¿qué le tenías que preguntar?
¿qué le tenías que preguntar si esteban ni siquiera va a nuestro salón? Es que no te lo puedo decir.
Mi mamá tenía razón en todo lo que me ha dicho. Tú no eres mi amiga.
Tú solo tratas de hacer todo lo posible para ganarme. ¡te odio!