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No me voy a calmar hasta ver a esta tipa lejos de mi sobrina. ¿y quién la avisó, tía?
¿cómo? Que ustedes no van a impedir que yo me despida del único hombre que he amado en mi vida.
Porque saben perfectamente que enrique hubiera deseado que yo estuviera aquí. ¿ves?
Ya quedó claro. Solamente viene a despedirse.
Bueno, y a que se cumpla su última voluntad. Porque supongo que están enteradas de lo que enrique nos dejó.
¿qué les dejó? ¿a quiénes?
Nos dejó una herencia a nosotras dos. ¿bueno?
Hola, mari. Hola, hola, señora.
Sí. Sí, lo que pasa es que mari se fue por un té.
Pero yo ahorita le digo cuando regrese que le llame. Sí.
Sí, sí, sí. Que tenga un buen día.
Entonces, mari, ¿dónde está? Ay, tía, lo siento.
Perdóname. Por eso no querías que fuera a ir por ti, ¿verdad?
Si laura se entera... Lo siento, de verdad.
Discúlpame. Bueno, ya, este no es momento ni lugar para hablar de eso.
Solamente espero que no heredes las costumbres de tu padre. No, no, no, no, no.
Para nada, tía elena. De verdad, yo no quiero tener nunca una vida como la de él.
Ay, perdón. Yo...
Yo no debí decir eso. Lo que pasa es que me preocupa mucho que sufres.
Sí, yo sé que te preocupo y sé que lo haces porque me quieres. Sí, te quiero mucho.
No solamente como la sobrina, sino como la hija que he cuidado en la ausencia de sus padres. Y yo las quiero mucho como la mamá y el papá que no tuve.
Tú y mi tía la abrazo en todo para mí. Gracias por siempre apoyarme incondicionalmente.
Les debo todo. No, no, tú no nos debes nada.
Nos has hecho mucho bien. Anda, háblale a mari.
No la vayan a cachar sus papás. ¿eh?
Te tengo que contar, me la pasé muy bien. Sí, bueno.
Me acaba de marcar tu mamá, mari. Le dije que estabas aquí en el hospital.
¿cómo? ¿sigues ahí?
Sí. Sí, sigo aquí, mira.
Lo que pasa es que mi papá falleció. Estamos en los velatorios.
Ay, no, no, no, amiga. Oye, pues voy para allá, voy a verte.
No, no te preocupes. Mejor arregla los problemas que tienes en tu casa.
Bueno, eso también. Pero si llego ahora así a mi casa vestida, seguro me cachan.
Oye, ahorita nos vemos. Voy para allá.
Me mandas tu ubicación. Cuenta, porfa.
Ah, sí, un ratito. Gracias.
Buenas tardes. ¿qué haces aquí?
¿quién te avisó, laura? Sabes quién soy, ¿verdad?
Sí. Espero que no me guardes rencor.
Muchas gracias por avisarme de su fallecimiento. Eso era lo que él quería.
Se lo perdí. Se lo prometí, eso es todo.
Ah, eso. Enrique hubiera estado feliz de que estuviéramos los tres reunidos.
Lástima que este haya sido el momento de encontrarnos. Sería la única manera.
Veo que me guardas rencor. ¿y qué querías, que te quisiera?
Estás aquí, descarada. Tú no vas a impedir que yo me despida de él.
Tú no tienes derecho a nada. Le arruinaste la vida a mi hermano y aparte abandonaste a tu hija.
Laura, por favor, estamos en el velorio. No me voy a calmar hasta ver a esta tipa lejos de mi sobrina.
¿y quién la avisó, tía? ¿cómo?
Que ustedes no van a impedir que yo me despida del único hombre que he amado en mi vida. Porque saben perfectamente que enrique hubiera deseado que yo estuviera aquí.
¿ves? Ya quedó claro.
Solamente viene a despedirse. Bueno, y a que se cumpla su última voluntad.
¿por qué? Porque supongo que están enteradas de lo que enrique nos dejó.
¿qué les dejó? ¿a quiénes?
Nos dejó una herencia a nosotras dos. ¿qué?
Cuéntame, ¿cómo te fue? ¿qué haces aquí?
No me digas que era tu cliente. Enrique, no, enrique era algo más que mi cliente.
Era el padre de mi única hija. ¿susana?
¿la conoces? ¿susana es tu amiga?
Sí, ¿ya la viste? Sí, claro.
Pero no quiere saber nada de mí. Mari, tú tienes que ayudarme.
¿yo? ¿a qué?
No, pues necesito verla. Lejos de ese par de viejas locas que me aburrecen.
Mira, no quise hacerle pasar un mal rato, pero necesito hablar con ella en privado. Es que sí, para sue es muy complicado todo esto.
Sí, ya lo sé. Y me imagino todo lo que le han dicho de mí durante todos estos años, pero si supiera la verdad, ella comprendería.
Qué verdad. Bueno, una tiene sus razones para hacer las cosas.
Cosas tan terribles como para abandonar a su propia hija. Coral, es que no sé, yo no quiero meterme en problemas, la verdad.
Mari, tengo derecho a verla, hablar con ella. Y tiene que ser lejos de esas arpías para que me pueda juzgar por sí misma.
Está bien. Elena tiene que investigar muy bien en qué condiciones está esa herencia, susana.
Es por tu bien, hija, te lo prometo. Es que no entiendo por qué tenemos que investigarlo, si es dinero.
Ay, pues porque tu padre te podría haber dejado un problema. O sea, era tan capaz de haber sacado eso de, ve tú a saber si trata de blancas, o drogas, o así.
Mi mamá. Por favor, estamos a nivel oro, es la verdad.
Es que la verdad, a mí no me importa saber nada de dinero, ni de mi papá, ni de mi mamá. Mira, yo solamente quise cumplir su última voluntad, que era vernos a las tres juntas.
Aunque fuera... Sí.
Enfrente de su ataúd. Lo siento mucho.
Tienes una muy buena amiga en mari, ¿verdad, mari? Por supuesto.
Pensé que ya te habías ido. Sí, ya me iba.
Siento mucho haberte puesto en una posición tan incómoda, susana. Aunque, de verdad, no me arrepiento porque me encantó verte.
Ojalá pudieras decir lo mismo. No te preocupes, mari.
Confío en que habrá otro momento. Solo quiero que sepas que, en mi extraña forma de amar, yo amé a tu padre mucho.
Y a ti también. Con toda mi alma.
Gracias. Que tengas un buen día.
Está bien. Hasta pronto.
No le creo nada. Ay, susana, la estás juzgando súper mala onda.
Viste que estaba súper triste. Esa clase de mujeres no les importa a nadie más que a sí mismas.
Ay, yo no creo eso. Sabes, seguramente ahorita va a estar viendo con quién se tiene que ir.
¿y entonces? Pues, efectivamente.
Enrique dejó una herencia y no es poco. ¿y de dónde sacó ese dinero?
No lo sé, pero no parece ser dinero sucio. Estaba en una cuenta de ahorros desde hace 17 años.
¿en la edad de su...? Exactamente.
Pues, me parece sumamente injusto que no nos haya dicho nada. Nosotras batallando para sacar adelante a la sobrina y este muy cómodo ahorrando para que madre e hija se reconcilien.
¿y nosotras qué? Ay, laura, yo la verdad...
No, no sé qué pensar, porque por una parte no se me hace justo, pero por la otra... ¿qué?
¿estás de acuerdo en darle ese dinero a esa nefasta mujer? O sea, abandonó a su hija y dejó a nuestro hermano en la ruina.
Ella no tuvo la culpa de que enrique fuera como fue. Ok, yo entiendo tu punto y se me hace muy injusto darle el dinero.
No podemos no hacerlo. Bueno, técnicamente sí podemos.
¿técnicamente? A ver, explícame.
Ok, el tema está así. Susana no puede acceder a ninguna acción legal o administrativa hasta que sea mayor de edad.
O sea que tenemos poco tiempo. Y nosotras, como sus tutoras, podemos cobrar el dinero representándola legalmente.
Pues ya está. Vamos a hacer esto.
Vamos a pelear por el dinero. Hay que ser firmes con susana.
Es por su bien. Mira, desde que mi mamá desapareció, para mí no existe.
Pero, a ver, tú nunca has sabido por qué se fue. Y eso es justo lo que ella quiere explicarte, ¿no?
Ella lo dijo muy claro. Cada quien tiene sus razones para hacer las cosas.
Cosas tan terribles como abandonar a tu propia hija. No puedo creer que no sea así.
No te interese. No, no me interese y no quiero que me explique nada.
Bueno, a ver, prométeme que por lo menos te vas a tomar un café con ella. No pierdes nada.