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Aún sabiendo que su pad a la familia de julio, rumieta estaba decidida a luchar por su amor. I¡rumieta!
¿adónde vas, rumieta? Por ahí.
Supongo que no irás a ver a tu novio julio montesco. "¿yo?
". ¿no recuerdas que la semana pasada lo sorprendí al pie de tu balcón?
- ¿a quién? Y los montesco son mis enemigos mortales.
- ay, papá, no vayas a... - i¡ya basta!
I¡en mi casa mando yo! ¿a qué horas vas a regresar?
A la hora que se me dé mi gana. Pero ni un minuto más tarde, ¿eh?
Buen día, señor capuleto. ¿qué os pasa?
Ay, vecino, con decirle que estoy a punto de perder la cabeza. Algo importante...
¿qué habéis dicho? Nada.
Quise decir que... ¿cuál es vuestro problema?
Contadme. Bien, os voy a contar.
Resulta que tengo una hija que nació idéntica a mí. Yo también estaría preocupado, ¿eh?
Quiero decir que nació idéntica a mí en el carácter. Ah.
Los dos somos enérgicos y agresivos, al grado de... De desbaratar todo aquello que no esté de acuerdo con nosotros.
Estoy de acuerdo. Pero a la muy tonta se le ha ocurrido enamorarse.
I¡el eterno problema! ¿y problema por qué?
¿que las mujeres no tienen derecho a enamorarse o qué? No, no, claro.
Por supuesto que las mujeres tienen derecho a enamorarse. Pero es que mi hija es apenas una criatura.
Tenéis razón. Tiene que esperar a tener más edad para casarse.
Y correr el riesgo de quedarse soltera, ¿no? Tenéis razón.
Vuestra hija debe casarse. ¿a la fuerza?
No, no, no, nunca. Nunca, nunca.
Una mujer nunca debe casarse a la fuerza. Y aunque se case con el hombre que quiere, ¿qué tal si ese hombre resulta ser de una familia enemiga mortal mía?
No, no, nunca, nunca una mujer que sea hija vuestra debe casarse con el miembro de una familia que sea vuestra enemiga. - pero ¿él qué culpa tiene?
- tenéis razón. ¿él qué culpa tiene?
Es inocente. ¿inocente por qué?
Yo no sé por qué es inocente, señor. I¡ya!
Ya está bien. No quiero oír sandeces.
I¡basta! I¡ya!
Disculpe, señorita. - es que...
- no importa, no importa. ¿os ha dicho algo mi padre?
De manera que vos sois la hija de vuestro padre. Ah, pero estás muy equivocado si pensáis que el hecho de haber hablado con mi padre os da derecho a saber que yo me llamo rumieta, que todos los días salgo a pasear completamente sola, que no tengo y que me gustan los gbrditos.
Señorita, yo estaba cruzando... I¡no, señor!
Yo no puedo aceptar la invitación de un hombre que acabo de conocer, de la circunstancia, y que me resulta realmente cautivador. Señorita, yo...
I¡no, señor! De ninguna manera, porque...
- hola. - hola.
I¡y no me siga molestando! ¿de verdad estás decidido a robarte a rumieta?
- i¡sí! Pues admiro tu valor.
Porque hace falta ser muy audaz para poder meterse a una ca... Julio.
I¡julio! Y agradece al cielo que no te mato, porque yo también fui ladrón.
Y yo sé lo que es meterse impulsado por el hambre. Pero que sea la última vez.
¿entendido? Fuera.
¿qué pasó? Es que es un amigo que entré a saludar.
Esto no fue más la próxima vez yo no respondo. ¿qué pasó??
Entré a despedirme de mi amigo. Ven, ven.
Espera. Hace falta una escalera para poder llegar al balcón de rumieta.
Bueno, en esta casa hay una escalera. Pues ve por ella, corre.
- pero ¿sabes qué? - no discutas.
Ve por la escalera. - es que...
Ve por la escalera, hace falta. ¿cuántos escalones harán falta?
Esta escalera formaba parte de la escalinata principal de la casa, ¿no es así? Te lo advertí.
I¡ay, qué cosa! No puedo ni estar en mi casa.
Míralo. Cuando yo hablaba de una escalera, me refería a una escalera de mano, de esas que son dos postes con muchos barrotes atravesados.
También hay una de esas. Pero ¿sabes qué?
Es una... No, no, no, espérate, espérate.
Yo voy por ella. Espérate.
Espérame. - si ves a mi amigo...
- sí, ya sé. - te lo saludo de tu parte.
- no, no, no. Le dejas caer esto en la cabeza.
Es que... ¿sabes?
Mi amigo tiene el sueño muy... Con eso ya va a dormir muy bien.
I¡eh! Tu amigo trató de golpearme en la cabeza con un pedazo de tronco.
¿sí? Y lo logró.
Ahí la tienes. Ahora hay que ponerla rápidamente en el balcón de...
No te atrevieses. "no te atravieses".
I¡no te atravieses! - ahí está, apúrate.
- órale. Shh.
Tenemos que recargarla en la parte de arriba del balcón. Sale y vale.
La otra parte debe estar abajo. Sí, es mejor.
Mejor. A ver.
¿quieres que te ayude? No, ¿cómo ayude?
Pues ¿qué crees que no sé subir una...? ¿de veras no quieres que te ayude?
Ya le dije que no. No necesito ayuda para...
Conste que tú me dijiste que no necesitabas ayuda. Yo no, pero la escalera sí.
Está bien. Voy a detenértela.
Eso es. - ¿sí hace ruido?
- sí. Listo.
Espero que ya no vayas a cometer más torpezas, ¿eh? No, lo que pasa es que me estaban estorbando mucho estas cosas de las mangas.
- ahora sí. - ahí te dejo.
Yo voy a vigilar que no venga el papá. Órale.
Y espero que ya no vayas a cometer más errores. Solamente cometí uno.
¿cuál? Me equivoqué de balcón.
¿conque sigues molestando, eh? - bueno, es que yo quería...
- sí, sí, ya entiendo. Tú querías trepar a aquel balcón para escaparte con la hija del vecino.
- pues es que, la hija... - sí, entiendo, entiendo.
El amor vence todos los obstáculos. - gracias.
¿me ayudas? - ¿a qué?
Mira, voy a usar la escalera para pasarme como puente hasta el otro balcón. A ver, a ver, a ver.
Un poquito más. Ahí.
Como yo dije anteriormente, el amor vence todos los obstáculos. Sí, sí.
- ten cuidado. - ay.
Cuidado. Despacio.
- despacio. - es que está muy temblorón.
I¡ay! I¡ay!
Ay, mamá. Ay.
I¡mamá! I¡aguas!
I¡aguas! - ¿simular que estoy muerta?
- sí. De esa manera le diremos a tu padre que moriste de amor por julio.
Y él acabará con ese tonto odio que tiene contra de los montesco. Ah, entiendo.
Y después, simularé me fugaré con julio, y seremos muy felices, y viviremos muchos años, y tendremos muchos hijos. Espera, espera.
Escucha, que viene alguien. Rápido, simula que estás muerta.
Pero es que yo todavía no estoy... - i¡simula, simula!
- sí, mula. ¿qué?
Digo, no, mula. - digo, sí que ya...
- i¡rápido, aprisa! Aprisa.
- ¿así estará bien? - sí, sí, sí.
Perfecto. ¿me mandasteis a hablar, vecino?
Así es. Mira.
I¡mi hija! Pero mira nada más en dónde se le ocurrió venir a dormir la siesta.
Es el colmo esto ya, ¿eh? Tu hija no está dormida.
Está muerta. Muerta.
I¡muerta! Sí.
Falleció de amor al saber que no podía casarse con julio. I¡no!
I¡no, no, no, no! No.
Y todo por ese maldito odio que existe entre las familias. Pero juro que de hoy en adelante voy a ser el mejor amigo de los montesco.
Sí, ¿verdad? Cuando ya me la entregaron en condición de fiambre.
Perdóname, julio. Pero es que...
¿es que qué? ¿es que qué?
¿es que qué? Claro.
Como tú ya no recuerdas lo que es el amor. Espérame tantito.
Pero uno que es joven y que todavía siente que... Espérame.
Siente que su corazoncito... ¿no les molesta si me desmayo?
No, de ningún modo. Adelante.
- gracias. - de nada.
Vos también si queréis desmayar, con confianza. No, pues, tienes toda la razón, chapulín.
Ese odio entre familias, pues no conduce a nada. - al cementerio.
Eso sí, eso sí. Ah, pero te prometo que de hoy en adelante voy a cambiar completamente.
Es más, a mi hija le voy a permitir que tenga como novio y no me importa de la familia que pertenezca. ♪ en una laguna, un día yo vi ♪ ♪ a una patita cantando feliz, feliz ♪ ♪ cuiri, cui, cui ♪ ♪ y canta que canta le dijo a papá ♪ ♪ tú debes saber que me quiero casar ♪ ♪ con un tulipán que me quiere en verdad amar ♪ ♪ quedóse turulato, papá pato ♪ ♪ y a la infeliz patita ♪ los tulipanes, sábelo, son altos, altos, altos ♪ ♪ y tú eres pequeñita, y tú eres pequeñita ♪ ♪ la pata, muy simpática, le contestó cantando ♪ ♪ así de pequeñita, yo quiero a mi tulipán ♪ ♪ i¡así de pequeñita, yo quiero a mi tulipán!
♪ ♪ cansado de oírla su pato papá ♪ ♪ sin más miramientos mandó a resecar ♪ ♪ aquella laguna donde ella podía mirar al tulipán ♪ ♪ entonces la pata se puso a llorar ♪ ♪ y tanto fue el llanto que sin esperar ♪ ♪ sus lágrimas otra laguna pudieron llenar ♪ papá pato ♪ ♪ y a la infeliz patita dijo al rato ♪ ♪ los tulipanes, sábelo, son altos, altos, altos ♪ ♪ y tú eres pequeñita, y tú eres pequeñita ♪ ♪ pero el amor es mágico, y ya me convenciste ♪ ♪ no quiero verte triste, te llama tu tulipán ♪ su pato papá ♪ ♪ sin más miramientos mandó a resecar ♪ ♪ aquella laguna donde ella podía mirar al tulipán ♪ ♪ entonces la pata se puso a llorar ♪ ♪ y tanto fue el llanto otra laguna pudieron llenar ♪ ♪ quedóse turulato, papá pato ♪ ♪ y a la infeliz patita dijo al rato ♪ ♪ los tulipanes, sábelo, son altos, altos, altos ♪ ♪ y tú eres pequeñita, y tú eres pequeñita ♪ ♪ pero el amor es mágico, y ya me convenciste ♪ ♪ no quiero verte triste, te llama tu tulipán ♪ ♪ i¡no quiero verte triste, te llama tu tulipán! ♪ bueno, hijita, pues solamente falta que me presentes a tu novio.
Pero si ya lo conoces. ¿quién es?
Servidor. Digo, si la patita se casó con un tulipán, ¿por qué no se va a casar