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Pues si quieres renunciar, yo te puedo ofrecer un trabajo con una muy buena paga. Que además es muy sencillo.
A ver, a ver, a ver, ¿qué tan sencillo? Pues tan sencillo que cualquier idiota lo podría hacer.
¡acepto! ¡albertano, la mesa tres quiere botanas!
¡ay! ¡albertano, ¿dónde están las gomichelas de la mesa cuatro?
¡albertano, limpia la vasca de aquel borracho que se hizo allá en la esquina! ¿qué?
¡ay! ¡ya no puedo más!
Me traes como moco de bebé, de arriba para abajo. Y yo no me contraté para ser el moco de nadie.
Pues da gracias a dios que tienes trabajo, porque no en cualquier lugar contratan personal con la prepa trunca. Pues para que te lo sepas, yo no tengo prepa trunca.
Tengo secundaria trunca, acá es muy diferente. ¡ay, no!
A veces me siento como el mayor cuando estoy con britney. ¿cómo?
Me siento menos. ¡hola!
¿qué he llevado? ¿tú sabes qué?
¿que la inteligencia se mide de la cabeza hacia el cielo? Ahora entiendo por qué don gaspar es medio menso.
¡hora! ¿qué he llevado?
Perdónenme, pero es que cuando me hacen enojar, me da harta buena consentimiento. Y siempre digo la verdad.
Y la britney ya me tiene mi hígado bien retorcido. Pues si quieres renunciar, yo te puedo ofrecer un trabajo con una muy buena paga.
Que además es muy sencillo. A ver, a ver, a ver, ¿qué tan sencillo?
¿tan sencillo que cualquier idiota lo podría hacer? ¡acepto!
¡listo! Pues aquí vas a trabajar.
¿aquí? Sí.
¡achis, achis! ¿o de qué, o qué?
Aquí nada más hay arbolitos. Si lo que necesitas es un gnomo de jardín, yo no soy el indicado.
¡no! ¡no necesitamos un gnomo!
Lo que necesitamos es una persona responsable y trabajadora. ¡ja, ja!
¿estás seguro? Bueno, necesitamos a alguien con iniciativa y creatividad.
¿en serio? ¡ah, bueno!
Lo que necesitamos es alguien que plante tres mil quinientos arbolitos en chacaltepec para cumplir con el programa de reforestación verde es vida. Híjole, no sé, tres mil quinientos arbolitos se oye como mucho trabajo.
Y yo soy alérgico. ¿a los arbolitos?
No, a trabajar mucho. ¡ah!
¡ajá! ¡buenísima!
¿verdad, don gaspar? ¡ah, sí, sí!
¡es buenísima, sí es! ¡es extraordinaria!
¿en serio? ¡sí!
¿y de cuánto estamos hablando? ¡de ciento setenta y cinco mil!
¿pesos? ¡no!
Sonrisas de todos los habitantes de chacaltepec y sus alrededores que disfrutarán de un paisaje verde y limpio por los arbolitos que vas a plantar. Pero es que yo...
¡no, no! Por si fuera poco, ¿te vas a llevar hasta tu casa?
La satisfacción de servir a tu comunidad y salvar al medio ambiente. Pues, ¿qué más quieres, suertudote, eh?
No, sí, a veces te envidio por ser tan afortunado. Gracias.
Pero bueno, me retiro porque las multas no se van a cobrar solas. Se lo encargo, mayor.
¡lucía! ¡ahí voy!
¡lucía! Mayor, ¿te diste cuenta de lo que me acaba de hacer don gaspar?
Sí, te vio la mismísima cara de menso. ¡no!
Me dio el mejor trabajo del mundo y sin goce de sueldo. ¡pues ándale!
¡pero dale duro! ¡sabroso!
¿qué pasó? ¡vente!
¿qué día es hoy? ¡es un milagro!
¡no! ¿se puede saber qué estabas haciendo?
Pues lo que usted me enseñó, jefe, ¿da? No, yo no te enseñé eso.
Levántese, por favor. Yo lo que le enseñé fue a dormir así, con los pies arriba del escritorio, soltar los brazos, la cabeza para atrás.
Perdón, jefe. Le juro que no lo quería hacer mal.
¡eda! ¡jefe!
¡ay, sí! Ya, ya, ya, ya entendí, pues.
No, no, no es fácil. No.
Dominar el arte de dormir en horas laborales. Tú sigue practicando.
Y recuerda, la constancia y la disciplina son la clave del éxito. Sí, jefe.
Así lo haré, jefe. ¡ah!
Sí, sí. A ver, a ver.
A ver. Así.
No, las patitas arriba. Eso.
Eso. ¡ah!
¡ah! Me doy cuenta.
Tenemos algo suficiente para regar los 3,500 arbolitos que tengo que plantar. ¡no!
¡es milagroso! ¡ah!