Resumen Capítulo 2 Familias Frente al Fuego: el estrés estuvo en el aire

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Tensión, gritos y conmoción, se vivieron en la cocina de este segundo capítulo de Familias Frente al Fuego

Se abrieron las puertas de Familia Frente al Fuego y entraron las seis familias que iniciarán esta competencia. Sus nombres ya estaban escritos en sus cocinas y trajeron con ellos amuletos de la suerte, regularmente retratos de sus mamás y algunas otras curiosidades, como los corazones de hojalata de los Vásquez y la foto del perrito de las Merino.

Toño de Livier tomó la batuta en el primer reto y les enseñó a los concursantes una receta familiar de su abuela. Las familias prepararon: caldos. En palabras de Inés, “no puede existir una buena comida sin un buen caldo”. Los participantes cocinaron según su tradición familiar y lugar de origen. Hubo algunas recetas interesantes como la fabada de los Toledo y el kusa bil laban o calabazas con jocoque de los Nahum.

Marcela, de las Bárcenas se notó muy estresada y a la mitad del primer reto partió unos elotes con las manos y dijo a su familia que no quería discutir con ellas. Las Merino también tuvieron un momento difícil por una confusión por las ollas. Muy diferente fue la situación de los Nahum, quienes cantaron y tomaron café para no perder la oportunidad de leerlo después.

Al final Las Merino prepararon el mejor caldo del desafío, sorprendiendo a los jueces con su carne en su jugo y a quienes Belén Alonso les apodó “las reinas de la salsa”.

Para el segundo reto, el estrés voló por los aires, ya que la mejor familia ganaría una ventaja sobre las demás. Al final, el buffet de desayuno de los Nahum logró darles la inmunidad al presentarle a los jueces unos de sopes de queso, huevos tirados y chiles anchos rellenos de frijol con queso chihuahua.

Para el tercer reto, el eliminatorio, las familias prepararon tres platillos que les recordaran a sus papás, dieron todo para crear sabores y sentimientos, una receta con la que sus padres estarían orgullosos de ellos. Marcela estuvo tensa y enojada durante todo el reto, ya que culpó a Dulce de preparar un platillo extraño para el buffet de desayuno del segundo reto, las llamadas de atención y regaños de su tía se elevaron tanto que hicieron llorar a Dulce.

El chef Carlos Gaytán entró a la cocina de las Bárcenas y les recordó el objetivo del reto: preparar algo especial que les recordara a sus padres. Sus palabras de aliento lograron conmover a Marcela y al final la armonía regresó a la cocina de la Familia Bárcenas.

Al final, la salsa de chipotle de los Gudiño, la cual repitieron tres veces, no sorprendió a los jueces. Con orgullo y agradecimiento salieron de la competencia.
Lo único que nos queda decir es: ¡Huevo, chorizo y frijoles, los Gudiño somos unos fregones!