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Mi hijo es un tonto, eso es lo que es. También es un buen hombre, pero a veces es muy bruto.
Hace cosas de las que después se arrepiente y... Ya, no le des más vueltas.
¿qué hizo? Tu sonrisa me dice que debajo de esa coraza de hombre rudo hay alguien con un gran corazón.
Yo sé que entre usted y maría no pasó algo y me preocupa mucho. Déjate de pretextos.
Dime de una vez qué te pasa conmigo. ¿por qué me pasa?
Entiendo que es lo que tanto te molesta que hablemos de ángela. Lo único que logras es que sospeche que entre ustedes hay algo y que no quieres que yo me entere.
Chata, mi hijita. ¿qué haces aquí, infeliz?
¿cómo que qué hago aquí, vos, estudiante? Ey, ey, ¿pero qué pasa?
Que este infeliz se metió en mi cama. ¿y qué tiene de malo, hija, si es tu marido?
Ay, muchas gracias, su hijita. Chatita, es que tú y yo anoche estuvimos, este, acuérdate que...
Ayer me tomé una tonelada de ansiolíticos y no sabía ni cómo me llamaba. Ay, pero si pasamos una tarde increíble, me dijiste que me querías, que no podías vivir sin mí.
¿qué? Yo jamás pude haber dicho eso.
No, no, calma, calma, calma. Hijo, lo mejor es que te salgas, ¿sí?
Pero si esa es mi recámara. No, no, esta no es tu recámara.
Tú ya no vives aquí. Pero las cosas no están como para ponerse a discutir, hijo.
Lo mejor es que te vayas. ¿estás bien?
¿no fuiste a desayunar? No tenía hambre, gracias.
Ya sabes que no me gusta que te malpases. No te preocupes.
Estoy bien. ¿se te ofrece algo?
Sí, hablar contigo. He estado pensando que ahora que eres la dueña de la casa deberías ocupar la recámara principal.
No, phil, olvídalo. Estoy bien en mi cuarto.
Además, ahí está antonia. No, discúlpame, pero no estoy de acuerdo.
Esta casa ahora te pertenece. Tienes que comportarte como la dueña que eres.
¿por qué me dices eso? Porque estoy cansada de que todos nos pasen por encima.
De que nadie se dé cuenta de que las cosas cambiaron en esta casa. Le pese a quien le pese, tú eres la dueña.
Tú eres la heredó. Tú y nadie más decide lo que pasa aquí.
Empezando por quién puede vivir y quién no. Eso no tiene nada que ver con que quieras que ocupe el cuarto de mamá rosa.
Habla claro, ¿qué pasa? Pasa que la presencia de la señorita ángela solo nos ha traído problemas.
Tiene que irse de aquí, salir de nuestras vidas. Pero...
No, pero nada, nada, mijita. A antonia la vamos a pasar al cuarto de visitas.
Y ahora mismo voy a empezar a guardar tus cosas en el ropero de doña rosa. A partir de esta noche, vas a dormir ahí.
Como ella lo hubiera querido. ¿qué?
Estás muy acelerada. No, no, no, no es eso.
Lo que pasa es que tú eres muy buena gente. Y no te das cuenta de muchas cosas, pero para eso estoy yo.
Para cuidarte. No voy a permitir que nadie te quite lo que te pertenece.
Ni siquiera el derecho a ser feliz y a vivir tranquila. He dicho, me voy a preparar la comida porque ando muy atrasada con mis labores.
Mariano. Necesito que hablemos.
Discúlpeme. Usted y yo no tenemos nada que hablar.
Te equivocas. Anoche tu mamá me reclamó.
Piensa que quiero separarte de lucero. Está convencida de que entre nosotros hay algo y de alguna manera tiene razón.
Me siento muy mal por lo que pasó ayer entre nosotros. A mí también me atormenta esa situación.
No puedo negar que usted también me atrae. Pero mi amor le pertenece a lucero.
Y con esto no quiero que piense que estoy evadiendo mi responsabilidad. Al contrario, pero lo que pasó ayer no debió haber pasado.
Fue un impulso, me dejé llevar por el momento. Yo también soy responsable.
Yo correspondí a ese beso. Por eso vine a decirte que estés tranquilo.
Yo no tengo ninguna intención en intervenir en tu relación. Jamás, jamás haría algo que dañara a lucero.
Y por lo mismo estoy pensando en irme. Pero aún hay cosas que me atan a montalegre.
El secreto del vino y el trabajo en viña sarmiento. Se le olvidó algo.
Su relación con tomás. Te juro que quisiera poner tierra de por medio.
Pero tampoco quiero que parezca que estoy huyendo. Necesito calmarme antes de tomar una decisión.
Por mi parte, puede estar tranquila. Voy a mantenerme lo más lejos de usted.
Y no me lo voy a acercar para nada. Es lo mejor que podemos hacer por el bien de tu relación y de nosotros mismos.
¿ahora sí puedes hablar? ¿ya se te pasó el efecto de los ansiolíticos?
Pero qué necio eres, de veras. Es que lo único que quiero, chatita, es que me escuches.
Ya te escuché lo suficiente. Pero virgen, no puedo creer que no te acuerdes de tratar de lo que me dijiste ayer.
De lo único que me acuerdo es de haberme despertado contigo esta mañana. Explícame, ¿qué hacías metido en mi cama?
En nuestra cama, señora. No te confundas.
Te recuerdo que ya no es tu casa. Tú ya no tienes un lugar ahí.
Ay, sí, pero porque tú me corriste. Es imposible que sigamos juntos.
Porque según tú ya no me quieres. Pero ayer me dijiste todo lo contrario.
Ayer dije puras barbaridades porque estaba toda empastillada. Ah.
Pero me besaste, chata. Me demostraste tu amor, chatita.
No, no. Lo sentí aquí en mi pechito, en mi corazoncito.
Ay, cállate. Suéltame, suéltame.
Sentí ese amor que solo se siente por la persona con la que uno ha compartido la vida entera. Y eso es algo que no se puede evitar.
No se puede esconder. ¿qué pretendes?
Que reconozcas que me extrañas. Tanto como yo a ti.
¿no? No, yo no te extraño.
Ni siento nada por ti. No te creo.
Nada. Disculpen que los interrumpa, pero tenemos una junta.
Creo que llegamos en mal momento. No, no, para nada.
No te preocupes. Ya habíamos terminado de hablar.
Vamos a la junta. Vamos, vamos.
¿qué fue lo que pasó ayer entre ángela y mariano? ¿por qué de buenas a primeras le agarraste tanta tirria a ángela y hasta quieres echarla de la casa?
No, no quiero echarla. Solo quiero que tú tomes el lugar que te corresponde.
No te salgas por la tangente, filo. Después hablamos porque estoy muy atrasada con la comida y no...
No te preocupes. Yo no tengo hambre.
Te aseguro que mariano no va a venir a comer. Contéstame.
¿qué fue lo que pasó? ¿qué me estás ocultando?
Mi hijo es un tonto, eso es lo que es. También es un buen hombre, pero a veces es muy bruto.
Hace cosas de las que después se arrepiente y... Ya, no le des más vueltas.
¿qué hizo, filo? ¿qué hizo?
Besó a ángela. Él mismo me lo confesó.