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Me siento muy mal por lo que puse. A ver, mamá, vamos al ministerio público a hacer la denuncia.
¿tú crees que se pueda recuperar el dinero, hijo? No, no sé, no creo.
Esa gente es muy hábil. Pero, mira, de todas formas tenemos que poner la denuncia.
Es que no puedo creer que hayas caído en la trampa de esta manera. Pensé que era verdad, hija.
Y me he quedado sin nada. Nada.
Todos mis ahorros. Mi dinero.
Ya no tengo nada, mamacita. Señora, ¿qué le pasa?
¿por qué está llorando así? Le vaciaron la cuenta bancaria.
No me diga eso. ¿cómo vaciaron?
¿cómo? ¿cómo la vaciaron?
Le hablaron por teléfono, le hicieron fraude telefónico y ella les transfirió todo su dinero. Es que me dijeron que me estaban vaciando la cuenta, que tenía que...
... Protegerla y yo les creía.
Y tú prometiste que me ibas a ayudar. Necesito el dinero, mamá.
Hija, por dios, ¿sabes cómo estoy? Me acaban de hacer un fraude, hija.
Mejor me voy porque voy a reventar de coraje. Hija, ¿no me vas a ayudar a levantar una demanda?
No. Que te ayude en mis hermanos.
Yo tengo que ver de dónde consigo el dinero. Adiós.
Adiós. No, mamá.
Le voy a servir un té útil a para los dedos. Severita, me he quedado en la calle.
Perdí todo mi dinero. Me quedé en la calle, en el estampado, severita.
¿qué pasó? ¿no me ha llegado la notificación de que depositaste a mi cuenta?
No hay dinero. ¿cómo que no hay dinero?
¿tu mamá no dijo que te iba a hacer un préstamo? Pues sí.
Pero resulta que le hicieron una estafa y perdió todo su dinero. No puede ser.
Vamos a perderlo todo. Me van a embargar el negocio.
Y todo por tu culpa. ¿por mi culpa que mi mamá haya sufrido una estafa?
Claro que sí. Porque tú estabas segurísima de que tu mamá nos prestaría el dinero cuando yo pude conseguirlo por mi lado.
Pues lo hubieras conseguido por tu lado y no atenerte a mí. Además íbamos a perder el negocio por tu ineptitud.
¿qué, qué? A ver, pégame.
Pégame. Pero sabes que tengo razón.
Pégame. Que para eso sí tienes pantalones.
Qué bien que te lo dijo mi hija. La tecnología no sólo tiene beneficios y cosas buenas, mamá.
También está el otro lado de la moneda. Ya no me regañes.
Ya me siento lo suficientemente mal después de haber caído en esto. Y todo por ser una vieja tonta.
No eres tonta, abuelita. Lo que pasa es que nunca habías experimentado algo así y caíste fácil.
Por eso los estafadores se van con las personas mayores. Pero, mija, ¿cómo saben que soy una persona de la tercera edad?
Ay, mamá, por favor. Los estafadores se valen de todas las artimañas para sacar los datos de las personas a las que quieren robar.
Mamá, mamá, ¿cómo estás? ¿qué pasó?
Ay, por favor, ¿cómo quieres que esté después de que le robaron todo su dinero? Tenías que salir con tus cosas en estos momentos tan delicados.
¿yo? O tú con tus preguntas.
Por favor, por favor, no empiecen a pelear. No estoy para esto.
Me siento muy mal por lo que puse. A ver, mamá, vamos al ministerio público a hacer la denuncia.
¿tú crees que se pueda recuperar el dinero, hijo? No, no sé, no creo.
Esa gente es muy hábil. Pero, mira, de todas formas tenemos que poner la denuncia.
Ven, vamos, te voy a acompañar. Gracias.
Nosotras no te podemos acompañar. Ya nos contarás lo que te digan del dinero, mamá.
Sí, hija. Ya me voy, severina.
Ya tranquilízate, mamá. Gracias.
Tranquilízate, vamos. Vamos con calma.
Mire, queremos hacer una denuncia por fraude. ¿a quién defraudaron?
A mi mamá, la señora norma román de santiago. Le hicieron que pasara todo su dinero a otra cuenta.
Le mandaron un link para que lo hiciera. Hay varias modalidades de fraude telefónico.
Y hemos tenido muchas denuncias. ¿y qué han hecho al respecto?
Se combate, pero son muchísimos los casos. Además, esas personas cambian de teléfono una vez que se consuma el fraude.
Por eso se difunde que no dan caso de llamadas dudosas. Es que dijeron que era de mi banco.
Ha habido casos en los que se hacen pasar por los de secretaría de hacienda, diciendo que en su cuenta hay operaciones dudosas. O también el clásico sectoro.
Alegan que tienen secuestro familiar. Hay muchas maneras por las que la gente puede ser estafada.
Bueno, de todas formas queremos levantar la denuncia. Se rastrea a través de la policía cibernética.
Aunque está muy bien que se haga una denuncia. Vamos a empezar a tomar sus datos, por favor.
Voy a pedirle su nombre completo. ¿qué pasó?
¿pudieron levantar la denuncia? Sí.
Dicen que van a investigar, pero... A ver, hagámonos a la idea de que ese dinero ya se perdió.
Todo por tonta, por tonta. A ver, no, no, no, mamá.
Ya deja de reprocharte. Eso le puede pasar a alguien.
No le puede pasar a cualquiera, mamá. Eso, mira, hay que estar alerta y ante esas llamadas colgar de inmediato.
Sí, yo por eso. Cuando veo que es un número desconocido, mejor cuelgo.
Mamá, mira, mi situación económica no me permite darte dinero, sino con todo gusto yo te apoyaría. Yo no te estoy pidiendo dinero, mamá.
Yo sé que siempre cuento contigo. Sí, claro, mamá, para todo.
Menos para darte dinero, porque, pues, no tengo. Si para pedir prestado a sus hijos están muy buenos, pero a la hora de apoyar, puras naranjas agrias.
Severina, cada quien tiene sus problemas. Ellos tienen sus gastos, sus cosas.
Pues sí, pero usted es su madre y deberían de apoyarla con algo. Quiero ver que cuando los hijos apoyan a los padres, sobre ellos se derraman bendiciones.
Pero ellos me apoyan moralmente. Ah.
Ahorita lo que quiero es dormir y no pensar más. Mañana será otro día y traerá su propio afán.
Sí, será mejor que descansa, señora. Hoy ha sido un día muy, muy difícil.
Ya veré qué haré. La morenita no me desampara.
Yo podré no contar con nadie, pero con ella siempre contaré. Buenas noches.
Virgencita de guadalupe, difícil ahora salir adelante. Ilumíname, por favor.
Y a mis hijos también. Que entiendan que nos tenemos a nosotros, a la familia, que será siempre lo más importante.
Por favor, madre santa, ayúdame a salir adelante. Yo sé que cuento con...
Coma, señora. Mi hambre tengo.
Estoy haciendo mis cuentas. Pues sí, pero pues ni modo que ande así con panza de farol.
Haga sus sumas y sus restas, pero vétase algo a la panza. Es que con la pensión que me dejó mi marido y la pensión que me da el gobierno, apenas salimos en gastos, hija.
Espérame. ¿qué es eso?
Mis ahorros, señora. No es mucho, pero...
Pues de algo le pueden servir. No, no.
No, severina, no. No, no, no.
No, esto es tuyo. Son tus ahorros.
Pero, señora, yo la quiero apoyar. Además, yo vivo aquí con usted.
No, yo no te estoy pidiendo nada. Ya lo sé, pero yo se lo quiero dar.
Te lo agradezco mucho. De verdad, te lo agradezco.
Te agradezco tanta solidaridad. Pero, por favor, guárdalos.
Mira, si los llego a necesitar, te los pido. Pero por ahora, guárdalos.
Está bien. Quiero que sepa que usted siempre cuenta conmigo.
Lo sé. Chirión, y esta es rosa.
Severina, ya estoy aquí. Mira nada más todo lo que compré.
Mucha materia prima para hacer los pasteles de mi bisabuela. No se me va a cerrar el mundo.
Se me está ocurriendo una buena idea para sacarme un dinerito. Señora, yo le voy a ayudar a hacer esos pasteles.
Pero, mire, qué bonita rosa me encontré. ¿usted la dejó ahí?
No, no, no. Seguramente la trajo alguno de mis hijos.
Sí, con lo detallistas que son. Mire, voy a poner esta rosa en agua para ponérsela a la virgencita y ahorita nos ponemos a hacer esos pasteles.
Ay, severina. Severina.
Severina, no cambies.