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Quiubo, mi leopoldina. Hola.
Buenas, mi gumara. Qué guapa, ¿eh?
, qué madrugadora. ¿qué va a haber de desayunar?
Pues va a haber... No me vayas a decir que una torta sardina como el otro día.
¿torta de sardina? Germán, era una bagel de salmón.
Ay, pus será el sereno, pero a mí me supo a torta de sardina. Deberías prepararte algo más acá, como no sé, una pancita, unos tamalitos con su buen champurrado.
Yo no voy a preparar eso, ¿mm? , porque yo soy una cocinera internacional.
Ay, pues mejor, porque si eres una cocinera internacional podrías hacerme unas enchiladas suizas con sus frijolitos chinos. Me lleva la...
No, tampoco, ¿eh? , si no quieres no me lo hagas, pero no te enojes, oye.
No, lo que pasa es que está buscando las ollas grandes para hacer la comida y no las encuentra. > ¿ollas?
> mhm. No, pues ahí sí les fallo.
Ya ven que a mí no se me da lo de la cocinada. Ni lo de la lavada ni lo de la planchada ni lo de la sacudida...
Qué crítica, ¿eh? , qué fisgona.
¿qué es ese ruido? No me hagas mucho caso, pero mi instinto investigador me dice que ya sé dónde están tus ollas.
Vamos. Ay, a ver.
Cámara, ¿y ahora quién le bajó al vol... Ah, pus qué tranza, ¿apoco yo me meto con tu plumero cuando estás sacudiendo, gumara?
Yo nunca sacudo porque yo soy una cocinera internacional. Ah, pus si eres una cocinera internacional prepárame una michelada cubana.
> ándale, gumarita. > otro.
¿y se puede saber por qué se trajo usted mis ollas? Es que la neta quiero confesarles un secreto.
Todos conocemos su secreto, señor. Ah, ¿sí?
Sí, lo delatan sus ojos rojos y su voraz apetito por el pan dulce. Ah, no, pero ese secreto no, cástulo, no, otro, otro secreto.
La verdad es que, pues toco la batería de cocina para no extrañar tocar la batería con mi banda de rock. Pero ahora ya eres millonario, rocko, ¿por qué no te compras una?
Oye, sí es cierto, germán, tienes razón. Me voy a comprar una.
Ay, no, ¿se va a comprar una batería, señor? No, mejor que eso, leopoldina.
Me voy a comprar mi propia banda de rock. ¿se va a comprar una banda de rock, señor?
Así es, cástulo. Creo que su secreto ya le hizo efecto.
Me voy a comprar la banda que soy fan desde chiquito. La banda que me inspiró a ser rockero.
La banda que marcó mi infancia. Me voy a comprar la banda...
... Timbiriche.
♪♪ a ver, a ver, ¿oí bien? Sí, oíste bien.
Un tal rocko, millonario, quiere comprar la banda timbiriche para que toquen con él. No, no, no, pero yo no estoy ahorita tocando con timbiriche.
Lo mismo le dije, pero dijo que, entonces quiere comprarte a ti para que toques con él. No, esto es un insulto, mano.
O sea, tantos años de carrera para que venga un desconocido ahí, un millonario ahí, «quiero cantar contigo», no. Lo mismo le dije, pero insistió.
No, pues dile que se vaya a lo goma. Lo mismo le dije, pero este es el dinero que nos ofrece por tocar con él.
Bueno, que, por otro lado, siempre es gratificante apoyar a nuevos talentos, ¿no? Y más si son millonarios.
Dile que le entro. Lo mismo le dije.
Tú muy bien, ¿eh? , te ganaste tu estrellita.
Así es, comadre, arturo ya se retiró de trabajar y ahora dedica su tiempo a lo que más le gusta. Pero, flaquita, a mí no me gusta darte masaje en los juanates.
Y luego me toca a mí, cuñado. No, claro que no fue arturo, comadre, no.
Es mi masajista personal. Que, ¿por qué me dice flaquita?
Ya sabe cómo son de exóticos y de igualados los empleados de nosotros los millonarios. Con permiso.
La señora paris ha llegado. Ay, comadre, la dejo porque el servicio me está informando que acaba de llegar mi vecina, riquísima, por cierto.
Ciao. Magdalena querida.
Arturo. "qué milanesas que no la habíamos bisteces", como dice la chaviza.
¿perdón? Que qué milagro que no la habíamos visto.
Ah, es que nos fuimos a europa. No saben qué viaje más maravilloso.
¿quieren que les cuente? Si no quieres, no.
No, no, deveras, no te molestes. Bueno, a ver, les cuento.
Pues empezamos el viaje en viena. ¿conocen viena?
De viena nomás conocemos las salchichas. Qué chistoso eres.
¿conocen milán? Nomás las milanesas.
¿hamburgo? Las hamburguesas...
Shh. Y bueno, terminamos el viaje en inglaterra.
Estuvo tan lindo, que nos bañamos en el río támesis. Ay, por favor, paris.
Eso no es nada, ¿qué tiene de raro? Yo, yo me he bañado en ríos desde que era niña.
¿verdad, arturo? Eh, sí, cuando, cuando mi flaquita era niña se bañaba en un pequeño riachuelo en angangueo.
No, y no sólo nos bañábamos, también lavábamos los trastes, la ropa y hasta hacíamos de... ¡shh!
Ay, me encantan, son como muy bromistas. No, no, si no era bro...
¡shh! Sí, era broma.
Ah, ah... Me la creí.
Es que nada como brindar con una buena caguamita. ¿va a querer oler la corcholata, señor?
No es necesario, cástulo, conozco perfectamente esta cosecha. ¿estás tomando cerveza?
Sí, mami. ¿a esta hora?
Sí, mami. ¿y no me invitas?
Claro, mami. Cástulo, sírvele una copita aquí a mi mami.
Es que estamos festejando, mami. Voy a volver a ser un músico famoso.
¿a volver a ser? ¿me perdí de algo?
¿cuándo fuiste famoso que no me enteré? Chale.
Eres cruel, mami. Pero por eso me gustas, por tu alma negra.
Es que, ¿qué crees? Me compré un rockero famoso pa que me ayude a tocar.
¿te compraste un rockero famoso? ¿estás loco?
¿fumado, tonto? ¿las tres al mismo tiempo?
Simón. Pero, mami, me compré al erik rubín.
Ah, el de la princesa queretana. Simón...
A ver, ya le dije que me llamaron. No, no, no, se equivocó de casa, señor.
¿no vive aquí el tal rocko? Aquí es, pasen.
El señor rubín. Mucho gusto, señor rubín, ¿cómo está?
Pásele, pásele con confianza. Oiga, pero ¿dónde está su hijo?
¿cuál hijo? Pos su hijo, erik.
Yo soy erik. No, señor rubín, me va a disculpar, pero no.
Erik rubín es el que canta chavito con la banda timbiriche y que tiene su mata, así bien larga. Permítame.
Mira, rocko, dile a tu única neurona que digo yo que, cuando los niños crecen se ven distintos. Ah, pos si, entonces eres erik rubín.
Claro, uste es erik rubín, el de la princesa queretana. Tibetana.
Sí, ese soy yo. Qué famoso, ¿eh?
, qué rockero. Y en inglaterra fuimos al spa más exclusivo.
Uy, nosotros íbamos muy seguido al spa, ¿verdad, arturo? Sí, sí es cierto.
Iban muy seguido al spa, al es pa empeñar. O sea, a la casa de empeño.
También era broma. No saben el spa.
Me pusieron un tratamiento exfoliante y lo mejor, finalmente me animé a las inyecciones en la cara que están de moda, pero son carísimas. ¿carísimas?
Me interesa. Qué bueno, magdi.
¿sabes qué te podemos poner en la cara para que no se noten las arrugas? Sí, una bolsa de pan, carnala.
Shh. Qué simpático, oye.
No, podrías ponerte inyecciones para evitar las líneas de expresión. Arturo, arturo, quiero de esas inyecciones carísimas, por cierto.
No se diga más, aquí en el fraccionamiento vive la persona ideal para ponértelas, magdi, para esas arruguitas ligeritas, voy. ¿arruguitas?
¡dile que se traiga 2 litros de producto! Cámara, entonces quedamos que yo voy a ser el que cante en la banda.
No, no, no, estás muy güey, el único que canta aquí soy yo. Nel, es mi banda, yo me la compré y yo voy a cantar.
Que yo voy a cantar. ¡que yo voy a cantar!
Ah, no, pues, ¿saben qué? , entonces ahí se ven.
Te pagamos el doble. Bueno, pus que, por otro lado, pues podría hacerles unos bonitos coros.
Eso. Ándele.
Siéntese, siéntese. > ¿tienes más?
> claro. Salud, señor rubín.
Dile. No, no, no, dile tú.
Quedamos que tú. Don arturo, acaban de llegar sus análisis de laboratorio y me temo que no son buenas noticias.
Los estudios dicen que usted sufre de sobrepeso. Y el doctor recomienda una dieta más balanceada a base de puras verduras.
Nada de harinas, postres ni refrescos. También recomendó muchísimo ejercicio, pero, sobre todo dijo que tiene que dejar de ver la televisión todo el día.
Ay, no se enoje, don arturo, es por su bien. Vamos, don arturo, vamos a comenzar con sus ejercicios.
Vamos, muevase, don arturo. Ay, este es más necio que un burro.
Es un burro. Ay, sí, ¿verdad?
Vamos, don arturo. Vamos, a hacer sus ejercicios.
(todos): ¡un, dos! ¡vamos, vamos, vamos!
Ándale. Ella es monique, experta oculista.
No, péate, pérate, ¿cómo oculista? Mi carnala tiene las arrugas en la cara, no en el...
Soy oculista, médico de ojos. Ah, no de...
Ah, no. No, no, no, digo, adelante con la cirugía.
Tú debes ser magdalena. ¿cómo supiste?
Por tus arrugas. Paris me ha hablado muchísimo de ti.
Vamos a revisarte. Ah, caray.
Vamos a necesitar un poquito más de tratamiento. Le dije que se trajera dos litros de tratamiento, señito.
No te oí. Ay, pero qué barbaridad, magdale ¿qué nunca habías usado cremas para la cara?
Es que no teníamos... Necesidad.
No teníamos necesidad, yo, siempre tuve un profesional que me hacía mis mascarillas, ¿verdad arturo? Bueno, en realidad no, no hacía mascarillas, hacía más baratillas.
Bueno, yo le hacía a mi flaquita sus mascarillas con el aceite quemado que quedaba de las mollejitas, más azúcar y limón. Ah, pero eso sí, eso sí, sin aguacate porque estaba muy caro.
¡clarísimo! ¿empezamos?
Claro, por supuesto. Cámara, pues aquí traigo las nuevas canciones para cantar en la banda.
¿qué? Nel, nel.
No vamos a tocar nuevas rolas. Yo tengo muchas rolas también, son nuevas.
Y no voy a tocar esas porquerías perdón. Por eso digo que una nueva rola nos carían bien, ¿verdad?
Ándele, así me gusta, proactivo. Mira, aquí traigo esta que es básicamente una rola de amor, ¿no?
Se llama jugos gástricos. Dice más o menos así.
Quiero ser tu jugo gástrico. Quiero eliminar de tu cuerpo lo que no necesitas.
Quiero ser tu jugo gástrico. Quiero disolver lo que tú te tragaste.
Quiero ser tu jugo gástrico. Quiero ser tu jugo gástrico.
Y ahí viene un puente musical. Esta la compuse en el baño cuando estaba haciendo...
No, sí, sí, se nota. ¿no tienes otra?
No, claro que sí. Tengo varias de hecho, mire.
Magdalena, ¿quedaste como cuando eras una niña? ¿cómo cuando eras una niña?
¿con los dinosaurios y todo? Morrisón, no te hagas el gracioso porque no lo eres.
No lo eres. ¿y de qué te ríes, abuela?
No estoy riendo. Y no me digas abuela.
Está bien, abuela. ¿algúno de ustedes quiere probar?
Nel, que, eso es para mujeres. Para nada.
Está de moda. Los hombres también lo usan.
Es la última moda en el mundo de los millonarios del jet set. > ¿ah sí?
> sí. ¿es la moda entre los millonarios?
Sí. Pónseselos.
No, no, ¿cómo crees, carnala? ¡que se los pongan!
Órale, pues. Vas, cuñado.
Bueno, voy primeras, cómo dice la chaviza. ♪ eres mi chinguiña la que veo cada día.
♪ ♪ eres mi chinguiña la que vive en mis ojos. ♪ ♪ eres mi chinguiña la que no me deja.
♪ ♪ eres mi chinguiña, tiesa y saladita. ♪ ♪ eres mi chinguiña, ♪ ♪ mi chinguiña, mi chinguiña.
♪ esa se llama mi chinguiña y la compuse un día que andaba bien crudo y me levanté bien chinguñoso. Me imagino.
Y que letra tan profunda. ¿verdad que sí?
No, y tengo otra más profunda. Una que le compuse a una...
¡ya! , con esa son suficientes, rocco.
Bueno, déjame echarle una pensada y pues para meterle un solo del ira, ¿no? ¿qué?
No, no, creo que te estás confun el que va a tocar la guitarra en la banda soy yo. No, no, no, a ver, aquí el guitarrista soy yo.
Otra vez. Por eso digo que aquí el que va a tocar la guitarra pues es rocco, ¿no?
Este yo les puedo hacer unos bonitos coros. Ah, qué bueno que lo mencionas porque la que va a hacer los cursos de la banda soy yo.
No, no, no, a ver. Si no voy a cantar y no voy a tocar la guitarra, no le entro a la banda, ¿cómo ves?
¿cómo ves que sí? Te estamos pagando, ¿no?
Les regreso su dinero, además. ¿saben qué?
Yo ya me tengo que ir tengo un concierto. No, no, no, ¡pérense, pérense!
Mami, mami, por favor. No seas la yoko de esta banda.
Erik, erik, llévanme contigo. Es que yo quiero tocar...
No, no, ahí se ven. Erik, erik, aunque sea una sola tocada, te pagamos lo mismo.
¿una sola tocada? > ¿me pagas lo mismo?
> simón. Déjame pensarlo.
¡ya vas! Pero yo toco la guitarra.
Y yo hago los coros. Y yo puedo gritar, princesa queretana.
¡tibetana! ¡uy, pues que parejitos!
, ¿eh? ¡qué unísonos!
¿y bien? ¿cómo se sienten?
Me siento de cartón. Yo también, cuñado.
¿tú qué, carnala? No, te burles.
¿de qué te ríes? Que no me estoy riendo.
Ah, que ahí estás, a la risa y risa, irala. > que no, casimiro.
> como no... ¿a poco no, cuñado?
Hermán, ¿podrías dejar alguito para nosotros? Te lo vas a acabar todo.
Es que estoy nervioso por la tocada. Y cuando me pongo nervioso, me da por comer, ira.
No, si se nota que eres una persona muy nerviosa, germán. ¿qué pasó, mi erik?
Qué crítico, ¿eh? Qué rispido.
Qué... Sabroso está esto tú.
Cámara, pero ya no critiquen al germán, sí es cierto. Yo, por ejemplo, cuando estoy nervioso, me da por destapar caguamas.
Si se nota que también eres una persona muy nerviosa, mi rocco. ¿están listos?
, ya vamos a empezar. Vamos.
Cámara, cámaras, cámaras, pérens me falta algo para los nervios. Creo que se me ha pasado la mano con las inyecciones.
Sí, chale, se pasaron de lanza. Me siento como muñeco de cera.
Te ves, cuñado. Pero las voy a demandar.
Mira, pero díselo sin reírte, carnala. Que no me estoy riendo, casimiro.
Sépanse que mi arturo es íntimo amigo del secretario de salud. Este, magdi, es normal.
Así se ven las estrellas de hollywood. ¿verdad?
Claro, claro, y al mundo de las millonarias. Que por otro lado, nosotras, las millonarias, siempre tenemos que estar a la moda.
Me encanta. Bueno, ya nos tenemos que ir, ¿eh?
> con permiso. > magdalena, luces como toda una millonaria.
Sí, corre. Te pasaste.
Carnala, ya no te estés riendo. No, estoy riendo.
Estás en la risa, risa, irala. Que no.
A ver, dime, angangueo tres veces. Angangueo tres veces.
Otra vez viendo la tele, don arturo, ya le dijimos que el doctor dijo que... ¡regresamos a animales de la granja!
Para comenzar el ciclo de reprod el macho se acerca cariñosamente a la hembra. La hembra lo recibe tímidamente.
Y ese entonces cuando el macho muestra todo su... ¡un mes don arturo!
¡ay, no me resongue! Órale, órale, a bañarse y con agua fría!
¡ah sí que sí! ¡mamá, prende la grabadora y qye viva el rock and roll!
¡no, mi rocco, esa es del tri! ¡ah sí, sí, bueno, entonces la de princesa queretana!
(todos): ¡tibetana! ¿se puede saber quién está pertu ¡ferturbando, flaquita!
Shh. ¿y ahora ustedes qué les pasó?
¡qué bueno que lo notas! Nos dimos una manita de gato digna en millonarios.
No, pues que estirados, ¿eh? , ¡qué rígidos!
Se me hace conocido ese muchachito. ¿y cómo les fue en el toquín?
Cómo dice la chaviza. No, no los recuerdes.
Aquí el rocco que se pone hasta las manitas y que se queda jetón antes del show, ¿verdad? Sí.
Ah, pero no seas manchada, suegra, no se ríe. Tiene su humor bien negro.
Me sentí bien gacho. No, no, no se está riendo.
Shh. ¿saben qué?
Voy por un trago. ¿sabes qué?
Voy contigo. No, pues ahora sí creo que se enojaron, mano.
Oigan, ¿saben en qué se parecen ustedes dos? Que nuestras mujeres son...
... Mamá e hija.
Eh, no. En qué nos gustan mucho las caguamas.
No, tampoco. En qué los dos son remandilones, me caen.
Sí, la neta sí. Oigan, oigan, pero hablando de caguamas, a mí ya se me antojó una caguamita, erik.
No, pues que sean dos, y una botana... ¡tres!
Ya sé quién eres. Eres el que cantaba princesa tibetana.
¡queretana! No, ahora sí lo dijo bien.
Dijo tibetana. ¿qué tal el otro que esa tiberia?
> no sí. > dije tibetana.
> queretana. > ya me hice bolas.