Así reaccionó José Eduardo luego de que Eugenio Derbez ventiló que lo cambió por una camioneta

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El hijo de Victoria Ruffo hizo gala de su sentido del humor para responder a su papá

Cada detalle de la vida de la famosa dinastía que sale a la luz se vuelve tendencia en todas partes, la más reciente se dio luego de que Eugenio Derbez destapó que José Eduardo dejó de vivir con él luego de la jugosa oferta que le hizo Victoria Ruffo: una camioneta.

El intérprete de ‘Diego Armando’, en ‘Que pobres tan ricos’, hizo válido su derecho de réplica y contó su versión de aquella anécdota en la que aclaró que la historia fue distorsionada por el protagonista de ‘La Familia P. Luche’, pero reconoció que era demasiado joven para no ceder ante la propuesta de la llamada ‘Queen de las telenovelas’.

“Punto número uno, estaba yo muy chiquito; punto número dos, hay cositas ciertas y cositas que no, pero bueno, vamos a ponerle que sí, ¡Oye! cualquiera lo hubiera hecho. La gente me tiene que entender (era una camioneta)”, dijo el youtuber entre risas a las cámaras del programa ‘Hoy’.

Su característico sentido del humor también hizo gala durante la entrevista en la que el hermano de Aislinn, Vadhir y Aitana comparó su vivencia con las famosas catafixias de ‘Chabelo’.

“Es que mi papá ya ni me acuerdo que me estaba ofreciendo, pero no era buena inversión. Es como cuando estabas con ‘Chabelo’, en la catafixia, ¿es acá o acá? la piensas, pero ahí le movió dos tres cositas que no, difiero”.

Y es que fue durante una charla que tuvo con el ganador de ‘¿Quién es La Máscara?’, a través de su canal de YouTube, que Eugenio Derbez recordó la pelea que José Eduardo tuvo con Victoria Ruffo y por la que terminó viviendo un tiempo con él, temporada en la que, ventiló, los animales del menor de sus hijos terminaron destrozando los muebles de su casa.

“Estuvo viviendo conmigo viviendo un buen rato, como unos tres o cuatro meses en los que conoció la disciplina por primera vez en su vida. Estuvo viviendo conmigo hasta que de la nada un día me llegó con un dóberman, un gato, serpiente, no sé cuántos animales tenía y me deshicieron la casa. O sea el dóberman me deshizo unas cortinas carísimas, mi sala completa divina la deshizo el condenado gato”.