Violeta Isfel relata cómo trató con su hijo Omar el tema de la ausencia de su padre

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La actriz también recordó cómo reaccionó cuando su hijo le confesó que le tenía miedo

En más de una ocasión, Violeta Isfel ha presumido en redes sociales la excelente relación que tiene con su hijo, sin embargo, no siempre fueron así las cosas, pues cuando Omar tenía solamente ocho años, la falta de comunicación era constante entre ellos.

"Yo me di cuenta de que entre Omar y yo había un problema de comunicación muy grande”, contó la actriz en el canal de Youtube de su hijo.

De acuerdo la actriz, el exceso de trabajo y el tiempo que pasaba fuera de casa fue la gota que derramo el vaso, pues su hijo no solo estaba lidiando con la ausencia de su madre, sino también con la de su padre.

"Él decía que su papá lo había abandonado y que era bien malo y no sé qué. Yo dije aquí hay un foco rojo enorme y si no lo atendemos a tiempo el día de mañana no me va a contar (nada) porque, aparte, no es que vino y me lo contó a mí, yo me enteré porque las mises de la escuela me llegaron a preguntar (sobre eso)”, relató en referencia a que el menor comenzó a crearse una historia errónea sobre su progenitor.

Ante esta situación, Violeta Isael optó por llevar a su hijo a terapia, con el objetivo de que éste pudiera entender que su padre no lo había abandonado, pero sobre todo, para recuperar la comunicación que habían perdido.

“Omar estuvo en terapia un año. Primero fue solo y ya después tuvimos algunas terapias en donde a mí me tocó estar con él. Gracias a la terapeuta Omar pudo escarbar en sus miedos y decirme las cosas por su nombre”, dijo con el sentimiento a flor de piel.

Violeta Isfel también contó que fue gracias a esas terapias que pudo descubrir lo que estaba haciendo mal con su hijo, pues al tener exceso de trabajo, se la pasaba todo el tiempo estresada, lo que provocaba que estuviera de malas y su hijo le tuviera miedo.

“Entonces él me dijo: ‘¿sabes qué mamá?, tengo muchísimo miedo de decirte cosas porque estás la mayor parte del tiempo enojada’ (…) Yo tenía mucha presión con el trabajo, era tanta la presión del trabajo y de no poder estar con él que entonces todo el tiempo estaba alterada y todo el tiempo estaba enojada”, reconoció.

Fue tanto shock que le causaron las palabras de Omar, que de inmediato le pidió perdón. "Me quedé de a seis porque lo que menos hubiera querido es que mi hijo me tuviera miedo, me viera como el ogro o que mi hijo sintiera miedo por mí (...) y me disculpé con él. Le dije ‘discúlpame mi amor, de verdad, yo no sabía que tú tenías ese miedo, pero si tú no me dices las cosas, ¿cómo puedo saber que tienes miedo?’. Entonces gracias a la terapeuta pudimos llegar a un compromiso de comunicación”, precisó.

Finalmente, Violeta Isfel destaca que tras tomar terapia juntos, la relación entre madre e hijo cambió, y que además de recuperar la comunicación con Omar, el pequeño pudo forjarse su propio criterio con respecto a su padre, pues ella jamás le habló mal de él.

“Yo iba al ritmo de Omar. Yo dije ‘Omar tiene derecho de hacerse su propio criterio con respecto a su papá, entonces de qué me sirve a mí envenenarle la cabeza, el corazón y los sentimientos de algo que tal vez no fue agradable para mí y que ya fue, ya pasó’ (…) y al tener respuestas claras y concisas, eso le daba cierta paz”, sentenció.