María Amelia Aguilar

Instagram: @mariaameliaaguilar

¿Las videollamadas te agotan física y psicológicamente? María Amelia Aguilar explica la razón

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"Por cada hora en videollamada se recomienda una pausa de 10 minutos", aconseja la experta en psicología

El confinamiento por la pandemia de covid-19 ha alterado nuestros hábitos laborales y sociales, orillándonos a hacer uso de recursos digitales, como las videollamadas para comunicarnos.

Sin embargo, muchas personas reportan que, además del desgaste psicológico por la crisis sanitaria, las frecuentes videoconferencias les están provocando un mayor agotamiento mental y físico.

Y, ¿por qué pasa esto?

Porque no estamos acostumbrados a usar este tipo de servicios, ya que estas interacciones requieren de más atención. A su vez, es una forma diferente de comunicación que genera estrés ante la exposición inusual frente a colegas de trabajo, familiares o amigos.

En comparación con una plática cara a cara, las videollamadas provocan una desconexión entre la mente y el cuerpo. Tenemos que estar pendientes no solo de escuchar a través de un par de audífonos o el altavoz y ver a la persona con la que estás hablando a través de una cámara por la computadora, también debemos de estar atentos y sincronizados, y eso causa fatiga, pues requiere de energía extra. Entonces, el cuerpo termina agotado después de una conversación virtual.

El hecho de que tú mismo te veas en en la pantalla es como si te subieras a un escenario donde todos te están observando, y no estamos acostumbrados a este tipo de exposición. Los horarios y el no saber cuánto tiempo vas a estar en ese espacio sentado provoca ansiedad y empiezan las distracciones, pues es difícil mantenerse concentrado por tanto tiempo.

¿Qué puedo hacer si no puedo prescindir de ellas?

Sea por trabajo o por estar en contacto con tus seres queridos se vale comunicar cómo te sientes y pedir un momento si lo necesitas. Puedes pararte y realizar algunos estiramientos, hacer una pausa para comer algo o tomar agua.

Dedícale cinco minutos a contestar o resolver algo personal; por cada hora en videollamada se recomienda una pausa de 10 minutos.

Es normal no querer hacer videollamadas con familiares y amigos. Puedes recurrir a los antiguos métodos de comunicación como llamadas telefónicas o chats.

Ya tenemos suficiente estrés y ansiedad diaria como para que además sumemos un malestar que se refleje en agotamiento psicológico. Todo es temporal y un gran aprendizaje es quedarnos con lo bueno de todo y aprender para nuestro propio beneficio.

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