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Edith González entró al hospital "con una sonrisa", sin saber que tenía cáncer, ni que al poco tiempo moriría

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Así fueron los últimos días de vida de la actriz, quien no dejó de transmitir su buena energía

Hace unos meses, Edith González realizaba su vida con normalidad, estaba trabajando para la televisión mexicana luciendo su mejor sonrisa en un programa de concurso de moda, donde emitió sus opiniones como especialista hasta la final.

La actriz entregó su mejor trabajo en cada intervención que hacía y alejando los rumores sobre una posible recaída, a lo que se limitó a decir “no hagan caso” y aprovechó para informar al público que estaba en tratamiento médico.

"Estoy en inmunoterapia, que es la forma de protegerte para prevenir la recurrencia”, dijo en abril pasado. Sin embargo; este mes, la actriz decidió ir al médico luego de comenzar a tener problemas con su metabolismo.

“Sentía un leve dolor en la espalda y oclusión intestinal, no podía metabolizar, por eso se recurrió al hospital, pero ella estaba entera. Entró con una sonrisa al hospital, casi, con la que salió”, dijo su hermano Víctor Manuel González en una entrevista.

En el lugar se le informó a la protagonista de Corazón Salvaje que el cáncer de ovario que le aquejó años atrás, había regresado.

González explicó que en ese momento, los médicos le comenzaron a realizar exámenes y se le informó que: “existían posibilidades de que se le aplicara una nueva quimioterapia, fue un problema de ganglios que se adhirieron al intestino. Supongo que hubo más complicaciones medicamente hablando”.

Aseveró que en todo momento estuvo bien cuidada por los médicos, quienes hicieron todo lo posible para que mejorara.

Sin embargo, el hermano de la actriz dijo que los especialistas le comentaron que “en el cáncer de ovario, la recurrencia es sorpresiva y agresiva”.

La actriz tomó la decisión de comunicarse con sus familiares y amigos para despedirse, fue el caso de Katie Barberi, quien contó que recibió una llamada para que la visitara, razón por la que se trasladó de inmediato de Los Ángeles a la Ciudad de México.

Días después, Edith González murió a los 54 años a consecuencia de cáncer de ovario, dejando un gran legado en las telenovelas mexicanas con producciones como Corazón Salvaje , Salomé, Nunca te olvidaré, Bianca Vidal, entre otros.

El viernes pasado se llevó a cabo un homenaje de cuerpo presente, donde se recordó lo mejores momentos de la actriz en pantalla y otros revivieron su labor humanitaria.

Los restos de Edith González descansan en el Panteón Francés, ubicado en la Ciudad de México.