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Pero no pa' todas háganse pa allá príncipe del barrio ¡tamales, tamales! Espérate, baby, espérate.
Te faltó el cómo no, cómo no, cómo no. Cómo no, cómo no, cómo no.
Me encanta como dices... Buenos días, poli y albertano.
No puedo evitar ver que tu establecimiento ha prosperado de manera considerable. Y no cuenta con extintores ni con salidas de emergencia.
Y cómo podrás observar en el artículo 16, inciso cuarto, sección d de pancho, sección d de juan. Se establece perfectamente que todos los establecimientos pueden ser multados...
- ¿de qué va a querer su guajolota? ¿de rajas o de verde?
¿estás insinuando que te quiero multar para que me des una guajolota gratis? - ¿de verde o de rajas?
- ¡de rajas! Porfis.
Me cae que no tienen ni un día que regresamos a chacaltepec y todo volvió a la normalidad. Y parece que nunca nos fuimos.
No, no todo está igual. Yo todavía extraño dos cosas.
¿qué cosas? En primer lugar, mi sedosa cabellera libre de urzuela.
Albertano híjole, ahí sí con la pena. Solo unos cuantos elegidos fuimos beneficiados por la naturaleza con puntas perfectas de nacimiento.
¡ay, hora de nacimiento! Si te pones aguacate, mayonesa, que si tu ampolleta, que si la queratina.
¡no, hombre! Te pones más cosas en el pelo que la ninel conde en la cara.
- ¡ya, poli! No interrumpas a don gaspar que nos iba a decir que otra cosa extraña.
Pues, ¿qué va a ser? Extraño a mi jirafita.
Yesenia fue el amor de mi vida. No puedo creer que se haya ido.
No puedo creer que la haya perdido. No, pues yo tampoco puedo creer que se pierda tremendo animalón.
Si desde el espacio nomás se alcanzan a ver tres cosas. La muralla china, el gran cañón y doña yesenia.
¡no! Yo digo que no puedo creer que me haya dejado.
Ay, la neta, sí, don gaspar. Yo tampoco puedo creer que se haya regresado con mi jefe después de tantísimos años separados.
Híjole, poli. ¿has visto que siempre dicen que los divorcios nunca son culpa de los hijos?
- exacto, sí. En tu caso, yo creo que sí fue tu culpa.
- ¡ora! - ¿por qué hora que están sin ti?
Míralos. - a ver.
Se ven bien felices viajando por el mundo. Disfrutando la vida.
Ya cállate, baby. Ya cállate.
¿no ves que deprimes aquí al licenciado menonita? No, don gaspar.
No, don gaspar. No chille.
Aguántese como los machos. Nosotros estamos de su lado.
A mí se me hace bien mala onda que mi suegra lo haya dejado para regresar con el papá de la poli. No más porque él le da una vida de lujos y riquezas que usted jamás podría darle con su mísero sueldo de buro...
¿qué quieres? Ya mejor no lo animes, baby.
Ya "pacho", ya pacho. Solloza es que ya estoy más tranquilo.
Ya, ya pasó. Ya pasó.
Ya estoy más tranquilo. Oigan.
¿y ustedes no sienten la casa muy sola ahora que yesenia se fue y los dejó viviendo solitos? ¡tenemos casa sola!
Ahí le encargó el changarro, don gaspar. - regresamos en media hora.
- ¿media hora? No, más bien como cuatro minutos y medio, pero ahí lo encargo.
De buenas cuentas. ¡córrele!
¿quieres un tamal? Ay, ¿como ño, como ño?
¿como ño, como ño? Hay tamales.
¿cómo? ¡como ño!
¡como ño! ¡ah!
Ahora sí, baby. No hay nadie.
Nadie que nos interrumpa. Nada de meterme a tu cuarto a escondidas.
Y nada de... Chista sin hacer ruido porque nos van a escuchar.
No es que quiera hacer ruido, mi amor. Lo que pasa es que luego te pasas y me nalgueas bien recio.
Ahora sí, no tenemos ningún freno para darle rienda suelta a la pasión. - ¡prepárate, poli!
- ¡ay, sí! - ahora sí me vas a conocer.
- ¡ay! - no más quiero pedirte...
- ¡sí, sí, sí! ...
Una sola cosa. Lo que tú quieras, yo te ofrezco todo, baby, todo.
- ¿segura? - sí, todo.
- lo que sea. - lo que sea, baby.
Quiero pedirte que... Que seas más tierna conmigo.
Lo que pasa es que yo soy un chico de familia. ¿qué tierna ni qué nada?
Órale, baby! Órale!
¿hipólita? ¡orale!
¡tú no eres mi jefa! ¡una ladrona!
¡no, no soy ninguna ladrona! ¡un invasor de predios!
¡tampoco invasor! ¡no!
Por la falda podría ser testigo de jehová, pero tampoco porque no tocó la puerta. ¿usted quién es?
¡tu tía! Pues si yo jugaba contigo desde que eras así chiquilla.
¡ay, por favor! Eso pudo haber sido ayer.
- ¿quién es usted? - ¿no escuchaste?
¡soy la tía de poli! ¡ah!
¡lucía, la prima de mi jefa! ¿verdad que sí?
¿ya te acordaste? - sí, pues...
- ¿qué haces aquí? Pues es que yesenia me dijo que se iba a ir de viaje con tu papá y pues que quería que viniera y le cuidara y le echara un ojo a la casa, ¿verdad?
Y sobre todo a ti, que porque andabas con un holgazán. Mantenido, panzón, caballero del zodiaco, hermano perdido de los temerarios, el diego verdaguer y un montón de cosas.
Albertano, albertano santa cruz, mucho gusto. Ok, este, pues ya viste, ¿verdad?
- que yo estoy muy bien, ¿eh? - sí.
La casa está muy bien. Dile a mi jefa que todo está en orden.
Gracias por todo, ¿eh, tía? A ver qué día vienes con más tiempito, ándale.
¿cómo crees? ¿qué no me ves que traigo el equipaje, poli?
Me voy a quedar. Tu mamá hasta me consiguió una chamba aquí cerca.
Sí, en un restaurante, así que vamos a vivir juntos. ¿qué?
- ¿vivir juntos? - sí.
No, pues ni modos, otra vez a escondidas y sin hacer ruido. Chilla ¿entonces no se va a poder?
Lo siento, pero no va a poder sacar del corralón su carro hasta que me pague las multas por circular sin engomado, sin placas y con tenencias vencidas. Pero mi carro es un carro de camotes.
Y la ley es la ley. Así que, por favor, pase a la caja a pagar.
Y con todo gusto le liberamos su unidad. Pase, pase, pase, pase.
Ey, ey, ey, venga, que aquí es la caja. Saque, saque.
Eso, eso, eso. Uno, dos.
Muy bien. Buen día, joven.
Buen día. Mayor máximo magno reportándose, señor.
¿qué? Aquí espantan.
Mi sentido, gaspar, me reporto con usted. Soy el nuevo elemento que envía la jefatura de policía.
¡ay! ¿y usted?
¿qué pasó con el comandante? Pues, en la jefatura descubrieron que el comandante era un cobarde, corrupto, haragán y miedoso.
- no me diga que lo despidieron. - no.
- ¿lo arrestaron? - no.
Lo ascendieron. Dijeron que su talento se estaba desperdiciando y lo hicieron jefe de sector.
Ambos ¡ya! ¡si ni estábamos haciendo nada!
Resuella ¡ya! ¡si ni estábamos haciendo nada!
¡poli! ¡ay, ya!
¡si ni estábamos haciendo nada! ¡poli!
¡ya! ¡si ni estábamos haciendo nada!
Échate tu tamal con chapurrado antes de irte a trabajar a la chelería. Ándale!
Gracias, poli. Oye, te quiero contar algo.
A que ni sabes qué me pasó anoche. - ¿qué te pasó?
- pues que soñé contigo. Ay, ¿a poco sí?
Sí, has de cuenta que estábamos tú y yo solitos en una playa pr... "pasadiría".
Una playa así bien bonita. Yo creo que era caleta o chachalacas, o en una de esas era guamalta.
Porque como ahí no conozco pues no identifiqué. En guamalta no hay playa.
Pues te digo que no conozco. ¿cómo voy a saber si es playa o no?
El caso es que estábamos ahí los dos solos. Tú, con tu bikini bien sexy.
Tus chanclas de pata de gallo y un pareo para tapar tu celulitis. ¡yo no tengo celulitis!
Bueno, entonces, para tapar las estrías. - ¿qué?
- ¿las varices? ¡yo no tengo várices!
Oh, si tienes tu cuerpo bien perfecto, ¿para qué te pones pareo? Yo no me puse nada.
- ¡híjoles! - ¿qué?
¿ya ves cómo eres bien traviesa? Pues en tus sueños no te pondrás nada.
- ajá. - pero en el mío sí traías bikini.
Ay, ¿qué más? Pues chanclas y pareo.
- ¿no estás poniendo atención? - ¡no!
Digo, ¿qué más pasó en tus sueños? - ¡ah, sí!
- ajá. Pues estábamos ahí en la playa.
Nuestros cuerpos bronceados. Nuestras miradas se cruzaron llenas de deseo.
Entonces te tomé entre mis brazos. Nuestros labios se iban acercando cada vez más y más y más.
- y entonces... - ¿entonces qué?
Entonces apareció la metiche de tu tía bebiendo cocos con ginebra. Y yo me desperté con una muina con sentimiento.
Ya sé, baby, ya sé, ya me tiene hasta el copete, me tiene harta. Poli, albertano, buenos días.
Ambos ¿qué tienen de buenos? Órale, ¿qué traen?
Vayan a donde les picaron la salsa para que les hagan el taco. Perdónenos, don gaspar, pero es que mi tía ya nos tiene hasta el copete.
- ¿cuál tía? La tía de poli, que llegó a vivir a la casa y nos está haciendo la vida imposible.
Yo no sé a qué hora se le ocurrió a doña yesenia. ¿yesenia?
No, ni la menciones porque yo sigo sin olvidarla. Era la mujer de mi vida.
Nadie, nadie jamás podrá ocupar el lugar que tenía mi jirafita. Hola, buenos días.
Hola, buenos días. - mucho gusto.
- mucho gusto. Mira, don gaspar, ella es mi tía.
- ¿tu tía? - sí.
Sí, la prima de yesenia. ¿quién?
De yesenia, la mujer de su vida, a la que nunca va a olvidar. Ah, sí, yesenia, una altota caballona, ¿no?
Lo bueno es que no la iba a olvidar nunca. ¿a quién?
Buenos días. Buenos días.
Ay, buenos días, buenísimos días. ¿qué va a querer?
¿qué va a llevar? Para eso estoy para servirle lo que se le ofrezca.
Pues, me temo que voy a tener que multarla por todas las irregularidades que hay en su negocio. No, no, no, no, no.
Aquí no hay ninguna irregularidad. Este es un negocio decente.
Además, hace años que ya no hacemos masajes con incidencia de gradiente, ni con elongación de arco transverso, ni nada de eso. Este no es más que un spa.
Ahora que si quiere, con usted puedo hacer una pequeña excepción. Carraspea mire, no sé de qué habla, pero pues, la multa es porque claramente su negocio no cuenta con las medidas de protección civil.
Así que, un segundo, voy a tener que multarla y suspender las operaciones hasta que regularice su situación. Oiga, ¿y no habría algo que pudiéramos hacer para arreglar este asuntito?
Digo, no sé, usted se ve muy estresado. A lo mejor puedo ayudarlo a liberar algo de presión.
Carraspea ¿me está haciendo una proposición indecorosa para no ponerle la multa? No, ¿cómo cree?
Yo le hago la proposición, aunque no me quite la multa. Albertano, te pago para que trabajes.
Si quieres echar novio, váyanse a su casa. ¡ay, ni nos digas, britney, que lo que menos queremos es estar en la casa!
Uy, pensé que ahora que no estaba yesenia, no iban a querer salir de su nidito de amor. Más bien, parece nido de víboras.
Con eso de que nos cayó la tía de la poli. ¡ay!
A mi jefa se le ocurrió la grandiosa idea de mandar a su prima a vivir a la casa. Dizque para cuidarme.
Tenemos que deshacernos de ella. ¡ay!
¿deshacernos o deshacernos? ¡ay, no!
¿cómo lo crees? Nada más quiero que se vaya de la casa.
Tengo un plan. Número uno, hay que conseguir un coche modelo 1985.
Número dos, le ponemos un condensador de flujo para que cuando llegue a 88 millas por hora, abra un portal en el tiempo. Y viajemos al pasado para evitar que los papás de lucía se conozcan.
Número tres, volvemos a esta línea temporal. ¡y ella no va a existir!
¡ay, albertano! Esa es la trama de volver al futuro, no manches.
Yo dije que tenía un plan, no que se me hubiera ocurrido a mí. ¡no!
Ya sé lo que tenemos que hacer. Si lucía no tiene chamba, no va a poder quedarse aquí y va a tener que regresarse a su rancho.
Órale, babies! ¡vámonos!
¡vámonos! ¡albertano, albertano!
¿vas a dejar tirada la chamba? Descuéntame el día.
No, no, no me lo descuentes porque me toca dar la tanda. Mejor haz de cuenta que voy a hacer home office.
Bueno, si para estar sentado y no hacer nada, sí, mejor quédate en tu casa. ¿quién está a cargo de ese establecimiento?
¡ay, ora! ¿quién pidió un mini stripper?
¿qué? ¡ningún mini stripper!
Soy el mayor máximo magno y estoy viendo que su licencia de operaciones está vencida. Por lo que tendré que cerrar su negocio.
¡a ver, a ver, momento! ¿dónde está el comandante?
El comandante fue relevado de sus funciones y ahora yo estoy a cargo de la seguridad de este lugar. ¿a usted?
¿qué? ¿recortar un personal en la policía o qué?
No, no, no. - yo ya le avisé.
- ¡ay, no! ¡no!
- ahora... - ¡no, jefe!
Ahora tiene que pagar su multa y poner al corriente su licencia de operación antes de volver a abrir el negocio. Ay, ¿no hay manera de arreglar?
No sé. Nada, nada, no hay manera.
- ¡ay! - ah, y otra cosa.
Sí. Eh, ¿me ayuda a bajarme de la mesa?
Ah, sí, sí. A ver, venga, che, no.
No, ya sé, así. ¡arre, arre!
Agárrese fuerte. Don gaspar.
Don gaspar, vengo a poner una queja y no voy a permitir que mis demandas no sean escuchadas, ¿eh? Tranquila, britney, ¿qué pasó?
Ay, pues que su nuevo policía, el mini toy ese, me fue a cerrar mi negocio. Que porque no tengo licencia de operación.
Y, además, me quiso multar. Exijo que se ha despedido inmediatamente.
¡don gaspar! ¡don gaspar!
¿y ahora tú qué traes, jarocha? Pues, es que el mayor, el nuevo policía, fue a mi negocio y me lo clausuró.
Y le quiero pedir... Ay, no me digas que tú también vas a exigir que lo despida.
No, quiero pedirle su teléfono. Ay, es que qué pedazo de hombre.
Ambos ¿qué? Ay, sí, es que a mí me enloquecen los uniformados y él tiene una presencia, un porte, una gracia, un no sé qué, que yo sí sé para qué sirve.
Y no todos los días una se encuentra a un hombre de su nivel. ¿su nivel?
Bueno, ahora que sí lo trajo porque le va a pagar medio sueldo, se entiende, pero así no son las cosas, ¿eh? Así no son, ¿eh?
A ver, a ver, a ver. El mayor tal vez sea un poco estricto, pero está haciendo su trabajo.
Así que van a tener que pagar sus multas si quieren abrir sus negocios. Es...
Está bien. Pero una cosa sí le digo.
Si el mayor comete cualquier abuso de autoridad, voy a quejarme en la jefatura, en derechos humanos y en la delegación esta de lilliput. Ok, ok.
Quejándose y pagando. Pásenle a la caja.
Oigan, qué bueno que vinieron a visitarme a mi trabajo, ¿verdad que sí? - sí.
¿qué van a ordenar? - que te regreses a tu pueblo, - que te...
¿eh? No, no, ay, no, está "juegando".
¿verdad que sí? ¿qué les pido?
Dos menuses del día. Enseguida salen.
Sí. Ahora sí se va a quedar sin chamba.
Y no le va a quedar de otra que regresarse a su pueblo. Pero ¿cómo vamos a hacer eso, poli?
Pues ¿qué no ves que todo el mundo se está quejando de que el mayor nuevo, ese, el que... - el chaparrito.
- ese. - el chiquito.
- está clausurando negocios por cualquier infracción. Pues vamos a hacer que clausure este.
Ríe y así la lucía se va a quedar sin chamba. Poli, me das miedo.
¿cómo vas a hacer que clausuren... ¡cállate!
¿cómo vas a hacer que clausuren el restaurante? Si luego luego se ve que está bien sabroso.
Mira, hay guanzotes, puerquito con verdolaga. Con esto.
Ríe ¿y qué traes aquí? Ríe grita ¡cucarachas!
A mí hay tres cosas que me dan harto miedo. Los zombies, los marihuanos y las cucarachas.
Grita córrele, baby. - gritos - ¡cucarachas!
¡cucarachas! Gritos hola.
Oigan, la cuenta. ¡ay, cucarachas!
Grita aquí tiene su cuenta. ¿todo eso le debo?
Pues sí, de tres licuachelas son doscientos setenta pesos. A ver, a ver...
A ver si me alcanza. ¡ay, no!
¡agárrenlo! ¡ey, alto ahí!
¡te voy a llevar detenido! ¡ay, sí!
¿tú y cuántos más? Ay, ay, ay.
¡gracias, mayor, gracias! Ay, mayor, gracias.
Lo detuvo. Es usted maravilloso, mayor, de veras.
Te dije, te dije que era un héroe. ¡ay, sí!
¡ay! Ora, ora, sin ensalivar.
Nomás le estoy agradeciendo. Pues no agradezca de bulto.
¡ay! Creo que lo logramos, baby.
El mayor clausuró del restaurante. Por fin, vamos a tener la casa para nosotros solos.
Ay, ¿qué pasó? Ay, no me digas, ¿ya te vas?
Sí, se me hace que sí. Pues como clausuraron el restaurante, pues me voy a tener que regresar al pueblo y a mi antiguo trabajo.
- ¡qué mala onda! Sí.
Bueno, pues, este, ¿cómo se llama? - se va por la sombrita.
- sí. Y nos avisa cuando llegue para no andar con el pendiente.
- sí, sí, sí. - andale.
¡buenos días, poli y albertano! ¡buenicisísimos días, lucía!
¡ay, no me diga que se va de viaje! ¡no!
Mi tía se regresa a su tierra. Sí.
Perdí mi trabajo y me tengo que regresar y... ¿verdad que sí?
Ambos ¡sí! Sí, por eso es que todos estamos bien tristísimos.
- ¡ay, muy tristísimos! - ¿verdad, poli?
Sí. Lloran bueno, pues, yo tengo la solución.
Fíjese que desde hace muchísimo tiempo, hace así como unos cuatro o cinco minutos, yo estoy buscando a alguien que me... ¡ya, hombre!
Que me ayude en la oficina. Y si quiere, el puesto soy suyo.
El puesto es suyo, lucía. ¿de verdad haría eso por mí?
Sí, claro. Todo por ayudar a la familia de la mujer que más he querido.
El amor de mi vida. La inolvidable.
¿cómo dicen que se llamaba la caballona? ¿cómo que cómo se llamaba?
Si no se murió, nomás lo abandonó. - ¡exato!
- ¡yesenia! - ¡yesenia!
- sí, bueno, y yesenia, pues. Ay, bueno, y después de todo, sí hubo un final feliz.
- ¿sí? - sí.
Le enseño la oficina, pase por aquí, lucía. - ¿y a qué hora voy a salir?
- ah, temprano. - ¿sí?
- no. Mientras no esté en la casa, lo que menos va a haber es un final feliz.
Grita