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Hay pero no pa todas háganse pa allá príncipe del barrio ¿ya te vas a la oficina a trabajar, tía? Pues voy a la oficina, pero pues así que tú digas ay, cómo se trabaja, pues no, ¿verdad?
Ay, pero lo que sí, mi poli, es que estoy aprendiendo mucho. Ay, por favor.
¿qué puedes aprender, don gaspar? Ah, bueno, por ejemplo, que tu negocio no tiene permiso de salubridad.
Tampoco tus tamales tienen su etiqueta de información nutrimental, ni tampoco cuentas con señalización de emergencia, infracciones que ameritan una clausura. Claro, claro.
Ah, bueno, pero con esto podemos hacer una excepción. Ah, pues sí, sí que le aprendiste algo.
¿verdad que sí? Bueno, pues nos vemos al rato.
Sí. Ah, no, ¿no deberías de estar ya en la chelería?
Pues sí, pero, méndiga lucía, se metió a bañar antes que yo y se acabó todo el agua caliente. Me tuve que esperar, pero hasta eso sale justo a tiempo.
No, hombre, ¿qué justo a tiempo? Según tú tenías que llegar desde hace una hora porque britney te pidió que barrieras antes de abrir.
¡oh, por eso! Es de que de seguro la britney se desesperó y ya barrió.
- bueno, ya me voy. - ey, ey, ey, ey, ey, ey, ey.
¿tú no tienes nada que decirme? Ah, sí, este...
No vayas a usar el baño de arriba, porque se tapó. Bueno, lo tapé.
¡chales! No me veas con tus ojos furiosos.
¿no? ¿no te acuerdas qué día es hoy?
Pues es jueves, ¿qué no? Para empezar es miércoles.
Y yo no estoy hablando de eso. Hoy es 10 de septiembre.
¿qué no te acuerdas que se celebra hoy? 10 de septiembre, 10 de septiembre.
¡ah, pues claro! ¿cómo se me olvidó una fecha tan importante y romántica?
Ay, baby, pensé que nunca te ibas a acordar. ¿cómo crees?
El 10 de septiembre es el aniversario del lanzamiento del sencillo ven que te necesito de los temerarios. No, hombre, eso sí es un rolón.
Esa sí era música bonita, ¿sí o no? No que ahora, puro martillazo de...
¡ah, no! ¿cómo que se te olvidó?
¿eh? ¡es nuestro aniversario!
- ¿te cae? - sí.
Hoy cumplimos cuatro años de ser novios. Yo, la verdad, siento que nuestra relación está estancada.
Dime, ¿qué no has pensado en el futuro? Claro que he pensado en el futuro.
¿cómo te lo imaginas? Pues así, me lo imagino como en las películas.
Ay, yo también me imagino un futuro como de película a tu lado. Te dejo.
- ya llegó mi cariño. - caracoles.
Ya llegué, querida. Estoy demasiado exhausto.
Tuve un día muy pesado en la oficina. Ya me lo imagino, querido.
Pero no te preocupes. La cena ya está casi lista.
O si gustas, puedo prepararte un emparedado. Descuida, amada mía.
Esperaré la cena. ¿y dónde están nuestras criaturas?
Oh, deben estar planeando alguna travesura. Oh, cielos.
Olvidé que son unos diablillos. Y que lo digas, querido.
Albertana, polito, papá está en casa. ¡papito!
Oh, hijos míos. Papito, creo que me está saliendo orzuela.
Oh, calla, hijo mío. Ni dios lo quiera.
Tú tienes tus puntas perfectas. Por eso.
No, recórcholis. No, poli.
O sea, yo me lo imagino como en las películas, pero las de ciencia ficción. Así con carros voladores y robots gigantes del futuro y así.
Bueno, ya me voy. Nos vemos al rato.
Ay, mi desayuno. Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay.
Camioneta de reparto está en lugar prohibido. Circúlele, circúlele.
Ey, joven. Joven, tiene que mover su unidad.
Deme chance, oficial. Nada más déjeme repartir estas dos cajas y le prometo que me retacho.
Esta zona es prohibida. Esta zona es prohibida y no puede quedarse aquí ni un segundo.
- pero sí tengo que chambear. Deme chance.
Lo hacemos bien rapidito. Es más, si me da la atención, hasta le doy pa su chesco.
O en su defecto, pues pa su juguito de cajita. ¿me está tratando de sobornar?
No, ¿qué pasó, oficial? ¿cómo lo voy a querer tratar de sobornar?
Ey, niño, ven pa' acá. ¡muévase, joven, muévase!
Oye, dame chance. Oye, ocupa un paro.
¿de cuánto estamos hablando? Achis, achis, pues si no te estoy pidiendo lana, carnalito.
Pues yo sí. Eh, más o menos, ¿qué necesitas del favor?
A ver, ahí te va, está re fácil. Yo tengo que entregar estos dos paquetes.
En este viene un fango del nilo pa un spa. Y en esta otra vienen unas salsas de habanero negra pa una chelería.
Está re fácil. Nomás entrégalas.
¡apúrese o llamo a la grúa! - ay, voy, oficial.
- serían unos 50 varos. ¿50 varos?
Pues yo creo que nomás justo 20, ¿jalas o qué? Nada más pa que veas que me agarraste de buenas.
Eso es todo, hermanito, órale. - ¡muévase!
- ahí voy. Zona prohibda.
Mire, y estos son los dos presupuestos que nos entregaron los proveedores, pero tenemos que tomar una decisión máximo en una hora, ¿verdad? - ¿en una hora?
- sí. Es una decisión complicadísima.
Mire, el primero es de mejor calidad, pero sale más caro. El segundo es más barato y podemos hacer una compra más grande de volumen, ¿verdad?
No, pues, definitivamente no estamos para despilfarrar los recursos. - no, no.
- nada de menú ejecutivo. - no, no.
Vamos a almorzar tacos de guisada. Pues, entendido.
Le pido moronga, chicharrones, salsa verde y arroz con huevo cocido, ¿sí? - sí, dos de cada uno.
Eh, bueno. Eh, eh, y refresco de sabor rojo.
En bolsita para ahorrar, ¿no? Eh, eh, con popote de los que hacen así.
Sí, sí, entendido, cuente con ello. ¡tía!
Eh, poli, ¿qué haces aquí? Es que no necesito un consejo.
A ver, cuéntame. Es que siento que la relación con el albertano no va a ningún lado.
Ay, no, poli. ¿cómo?
Si andas con un marrano, mantenido, flojo, haragán y... ¿crees que no va a ningún lado tu relación?
¿quién lo hubiera imaginado? Ya, en serio.
Ese que la verdad no sé si es culpa del tano, ¿no? O de plano yo soy muy intensa.
No, no, no, no te disculpes tú. Mira, tú no eres intensa.
Puede ser que seas tóxica, celosa, posesiva, enferma, loca, pero eso que yo diga intensa, intensa... ¿qué te pasa?
¿eh? ¿eh?
Sí, yo soy súper mega comprensiva. Ay, por favor.
¿no te acuerdas lo que le hiciste el panchote al albertano porque salía en una foto con la jarocha? Es que él no tiene por qué andar ahí tomándose fotos.
A ver, a ver, a ver. Para empezar, él no se tomó ninguna foto.
Mira, salía aquí de casualidad con la jarocha. Ay, es que estás bien enferma.
Mira, mira. Imaginaste lo peor.
Chilla ¿ves cómo si eres bien tóxica, poli? - ah, ah...
- si eres, si eres, si eres. Lo que pasa es que si el tano es capaz de hacer eso en mi imaginación, no sé qué cochinadas andará haciendo la suya.
Mira, para mí que lo que necesitas es ayuda. Oye, igual y si visitas a un terapeuta, los puede ayudar a solucionar sus problemas, ¿verdad?
- ay, ¿tú crees? - sí.
Alguien, un experto, que les ayude, que les aconseje, que los medique o que los encierre en un manicomio, ¿no? Lo que haga falta, lo que haga falta.
Oiga, doña claudia, le dejo mi pedido, el de siempre. Ahorita regreso por él.
¿me lo apunta? Piénsalo, poli.
Igual y les ayuda. ¡britney!
¡jarocha! Las estaba buscando, les llegaron unos paquetes.
Ay, el fango del nilo que pedí para mis mascarillas, ya se habían tardado. Ay, entonces esa debe ser mi salsa negra de habanero para hacer las micheladas wendy.
¿cuáles son esas? Las que llevan chile del que sí pica mucho.
Ríe oye, morro, ¿y por qué tú traes nuestros paquetes? Ay, no me digas que andas interviniendo camiones de reparto, morro.
No, lo que pasa es que el repartidor me dijo que no podía entregar las cajas, que tiene una emergencia. Y como me dijo que era de ustedes, que eran mis amigas, pues, le hice el paro.
Ay, bueno, ¿cuál es mi salsa negra de habanero? Eh, este.
- esta. - entonces la otra es el fango para mis mascarillas nefertitis.
- este, sí. Míralo.
Hasta en eso eres una criatura con buen corazón y bonitos sentimientos. Y bien interesado.
Quita. Quita.
¿era de ella? ¿la salsa era...?
No, espérate, ¿qué? La salsa era de britney.
¿cuál era la de britney? Aquí tiene, don chon.
Una michelada wendy special. Eso es todo.
La que tiene chile del que pica mucho. Ríe ay, qué bárbaro.
Es la especialidad de la casa, ¿eh? Ay, bueno, hace calor, ¿verdad?
Se ve que sí traía sed, don chon. Está rica, sí.
Yo la hice. Ríe ¿qué?
¿le gustó? Ay, no.
Don chon, don chon. Ay, don chon, don chon.
Ay, ay, ¿qué tiene? ¿qué le pasa?
No manches, britney. ¿qué le hiciste a don chon?
Ay, no sé. Parece que lo envenenaste.
Lo dejaste todo hinchado, abotagado y con cara de teporocho. Ah, no, así ya venía desde antes, ¿verdad?
Ay, ¿y qué vamos a hacer? Tranquila, tranquila, tranquila.
Yo ahorita me voy al consultorio. Ay, ¿vas a ir por un médico?
No, voy con el psicólogo. Es que, ¿qué te cuento?
Que la poli quiere que hagamos terapia de pareja. Ay, ¿y qué hago yo con don chon?
Ay, ¿yo qué sé? Tú lo envenenaste.
Tú te deshaces del cadáver. Ay, no.
¡albertano! ¡albertano, no te vayas!
¡albertano! ¡ay!
¡ay, ay, ay, ay, ay! ¡ay!
¿qué hago, qué hago? Hay que meterle el dedo pa que vomite.
¡no! A ver, ayúdenme a levantarlo.
Oye, jarocha, ¿tú crees que esta mascarilla sí me va a ayudar? Ay, cállate tus ojos.
Claro, pati. El fango del nilo es bien buenísimo.
Lo usaban las emperatrices, que la nefertiti, que la cleopatra. Esta mascarilla tiene efecto humectante, exfoliante y antigiotosa.
Vas a ver que quedas bien chula. Mira, la nefertiti sí era una dama, pero la cleopatra...
- ¿un día? - es que se siente raro.
Se siente... Pues es que está actuando.
Pon atención. Lo que pasa es que un día nos compró una película en el metro que era de cleopatra para instruirnos, pues estábamos chamacos.
No, hombre, nos traumó. Es que se siente como...
Como muy caliente. Pues sí, pues te estoy hablando de cleopatra.
Allá todo es caliente, hace harto calor. El nilo, ¿no te estoy hablando?
Pon atención, pati. No, no, no, esto quema, esto quema.
- quítamelo, quítamelo. - espérate.
Arde, arde. ¡ay!
Gritan espérate, que te quede parejo. ¡ay!
¡jarocha, quítamelo! Sí.
¡ay! Grita es parte del tratamiento.
Ya llegué. ¿y ahora ustedes?
No, pues tu maravillosa idea de que fuéramos a terapia. Pues, ¿qué pasó?
Que la poli se puso bien loca. Casi desgreña a la psicóloga.
- ¿por? - es que, mendiga vieja, ¿eh?
Yo creo que le gustó albertano. Porque, ay, se puso de su lado.
Y ahora resulta que yo tengo la culpa de todos los problemas. - ¡eso no es cierto!
- ay, ya, ¿sí? Ay, ¿te vas a poner de su lado?
¿ahora la vas a defender? Ay, sí, ¿quieres estar ahí con tu psicóloga amada?
¿por qué no te casas con ella? ¿eh?
¿eh? ¿por qué no tienes tus hijitos con ella?
Una psicologuita con un mantenidito, ¿eh? ¿eh?
A ver, a ver, a ver. Pues, ¿qué fue lo que pasó?
Lo que pasa es que, fíjate... ¿qué dice la psicóloga?
Que está bien que albertano le mande mensajes y le hable por teléfono a otra mujer. - ¿en serio dijo eso?
- sí. Ay, ¿y entonces me vas a desnegar que le mandas mensajes diario y que le hablas por teléfono todos los días?
Mire, doctora, mire, mire. Te extraño mucho, pero este sábado te voy a visitar.
¡te quiero mucho, mucho! Bueno, está bien.
Sí, yo le mandé ese mensaje. En este caso, creo que poli tiene razón en molestarse.
A ver, yo digo que no. - ¿cómo que no?
- ¿cómo no, güey? Porque ese mensaje se lo mandé a mi jefa y la fui a ver ese sábado.
Era el día de las madres. A ver, a ver, en este caso, creo que albertano tiene razón.
Abusada, mamacita. Esos conflictos pueden terminar alejándolo de ti.
- ¿eh? ¿eh?
¿ya ves? - ya, déjame.
Te estoy diciéndote. Te estoy diciéndote, pero no haces caso.
Oye, es que a veces sí te pasas. Lo peor es que se puso bien agresiva cuando la psicóloga le dijo que eso de andar revisando el celular no está bien.
No es cierto. Gruñe aquí debe hacer algo, ¿eh?
Por lo pronto, ya le bloqueé a todas sus amiguitas, ¿eh? Poli, me parece que eso de revisar el celular es una invasión a la privacidad.
¡ay, por favor! ¿sabes qué, mamacita?
Si no hubiera hecho nada malo, no le importaría que lo revisara, ¿eh? Pon tú que sí.
Nomás que ese es el celular de la doctora. - no seas manchada.
- ¡ora! Tome, doctora.
Usted dispense. Lo que pasa es que es bien tóxica.
¡ay, no! Es que sí te pasas de tóxica, poli.
Lo que está pasando aquí es que todos ustedes están en mi contra. Pero ¿sabes qué, albertano?
Ya fue mucho. Escúchame muy bien.
Si no te casas conmigo en menos de seis meses, terminamos. ¿no tienes nada que decir?
No, pues sí. - nomás una cosita.
- ¿qué cosa? ¿vas a hacer de cenar o me voy por unos tacos?
¡eres un tarado! Grita ¿y ahora qué vas a hacer?
- lo único que me queda. - ¿qué?
Ir por tacos. ¿quieres que te traiga unos?
Hay de buche, de nana, de nenipi, tripa. Yo nomás cero lechuga.
Hablan en simultáneo creo que el morro nos dio mal los paquetes. Ay, ya ni me digas.
Ayer casi envenenó a don chón con una michelada. Tuvo que venir el camión de la basura por él.
Oye, eso no es nada. Yo le hice una mascarilla a doña pati con salsa de habanero y la pobre creo que terminó con quemaduras de tercer grado en su cara.
A ver si nos demanda. No, cállate, cállate, cállate, que a mí me da miedo que me demanden por envenenamiento con michelada wendy.
- ¿wendy? La que tiene chile del que pica mucho.
- ya me habías dicho. - ay, no, qué fuerte.
No, no, ¿qué tal que terminamos en la cárcel? Yo nunca he estado en prisión.
Ay, yo... Yo sí.
Pues, ¿qué delito cometiste? Mi delito fue amar.
O sea, nada más iba a la visita conyugal con un chacalito que me andaba merendando. Ay, criminalota.
- yo, en serio. - ay.
¿y si nos llevan a la cárcel? Ay, ¿y de llevarnos?
¿a cuál nos llevarían? ¿a la de hombres o a la de mujeres?
Vamos a estar bien, mana. Las poquianchis también parecían hombres.
¿ya te vas a trabajar? Espero que "haigas" pensado en lo que te dije.
Claro que pensé lo que me dijiste. Me dejaste bien traumado.
Hasta le pedí una cita a la psicóloga. Ahorita voy a verla.
Ay, tamales, tamales. "cómo ño", cómo ño, cómo ño.
¿qué no oye que lleve sus tamales? Órale.
Ah, ah, llévelos, llévelos. Órale.
¿qué tal, polis? ¿por qué tan de buen humor?
Nada, don gaspar. Problemas de pareja.
- pues, ojalá que se resuelvan. - tiene que ir.
Ya le puse un ultimátum a albertano. O nos casamos, o terminamos.
Poli, ¿y crees que albertano entienda? Pues más de vale.
Porque si no me va a perder para siempre. No, digo que si tú crees que albertano entiende lo que es un ultimátum.
Ay, no. Ay, no.
Se me hace que ya lo perdí para siempre. Llora lloras como un globo.
¿qué pasó, bubifriend? Te fui a buscar a la chelería y no estabas.
Ya sé. Por eso te vine a buscar al spa.
Ay, bubifriend. Me da miedo que doña pati vaya a ir a reclamarme.
Y peor aún que llegue con policías para llevarme presa por la desgraciada que le puse en su cara. Ay, yo estoy igual.
No vaya a llegar la justicia y me lleve detenida por... Por el delito de envenenamiento a don chon.
Jarocha, jarocha, a ti te ando buscando. Chale, ¿cómo me reconoció si traigo mi cara tapada?
No, es que si no querías que te reconocieran, te hubieras tapado toda. Esa exuberancia es inconfundible.
- gracias. - ¡britney!
Ay, y viene con don chón. Uy, bubifriend, se me hace que vamos a acabar de roomies en una celda de santa marta catitla.
Ambas ¡ya ni modo! Cinco, seis, siete, ocho.
Ay, jaroncha. No tengo cómo agradecerte.
- ¿por qué? - ay, ¿por qué?
Porque con esa mascarilla que me pusiste, mira, mira, me quedó el cutis de quinceañera. No tengo granos, ni salpullido, ni nada.
Ay, y tu michelada, britney, sabe horrible. Me la pasé en el baño toda la noche.
Pero se me quitó la gastritis. Mira, mira.
Mi vientre está bien desinflamado. Ay, y mi intestino, lo siento bien exfoliado.
Ay, sí. Sí, sí, sí.
Ay, claro. Es mi michelada con lactobacilos y casey chichota.
Ay, qué bueno que le cayó bien, ¿eh? Y te dije, pati, te dije, amiga.
La mascarilla de fango del nilo tenía su acción antijiotosa, preciosa como la nefertiti. Ay, sí, así quedé.
Qué hermosa. Le quedó cinturita de avispa.
Antes la tenía de obispo. Nomás que está más fuerte.
Es la de tutankamón. Pónmela, aunque mi arda.
Oye, poli, ¿qué pasó que de plano no te arreglaste con el albertano? - pues, todavía no hablamos.
Pero yo creo que va a entrar en razón. Hasta fue a terapia.
Ay, ¿a poco su terapia es estar risa y risa con una güera aquí en la esquina? En el cafecito de la esquina, ¿va?
Qué rara terapia, ¿verdad? - ¿qué?
- pues yo lo vi ahí. Grita grita ¡albertano!
¿qué crees que estás haciendo? - oh, pues lo que te dije.
- ¡claro que no! Me dijiste que ibas a tomar terapia, ¿eh?
No, yo te dije que le iba a pedir una cita a la psicóloga. ¿y qué crees?
Sí me aceptó la cita. Ay, albertano, ya te dije que no me digas psicóloga.
Dime, andrea. Entonces, ¿te valió todo lo que yo te dije?
Claro que no. Tú me dijiste que si yo no pensaba casarme contigo en menos de seis meses, terminábamos.
- ¿y? - pues que yo no me quiero casar en seis meses.
Es que todavía estoy muy tiernito. Me falta vivir, poli.
- grita - a ver, a ver, poli. Yo te lo dije.
Que si sigues así de posesiva, ibas a alejar a albertano. Ya estuvo, me tienes harta.
Mira, mira, ¿sabes qué? ¿sabes qué?
¿sabes qué? Pelean ¿quién sabe cómo?
Gritos poli, déjala. Déjala.
Entonces, ¿ya no nos vamos a ver mañana? - grita - príncipe del barrio